octubre 2008

Pese a las ideas iniciales del técnico, en toda creación de un equipo existen elementos resultantes del azar o de las continuas probaturas. Se suele decir -y no sin razón- que un nuevo proyecto siempre precisa de tiempo para cristalizar, no sólo por la necesidad de crear y consolidar nuevos automatismos en la dinámica del juego, sino porque tiempo es lo que necesita el técnico para dar en la tecla indicada. En muchas ocasiones la configuración final del equipo difiere notablemente de la ideada inicialmente por el entrenador, debido a que con el paso de las jornadas, las alternativas en el once titular y, porqué no decirlo, a cierto factor suerte, el técnico consolida el equipo valiéndose de las conclusiones de la experiencia directa. El Barça de Guardiola no será una excepción, y no es aventurado asegurar que hoy por hoy Márquez, Xavi y Messi son los únicos futbolistas que tienen definido su papel en el esquema del técnico. No obstante, en la cabeza de Pep hay aspectos que resultan innegociables, como la férrea voluntad de dominar el balón y el juego, la intención de situar al equipo lo más cerca posible de la portería rival o la importancia que el aprovechamiento de las bandas debe tener en el ataque. Así, en este post, una vez analizada la banda derecha y el triángulo defensivo del equipo, nos centraremos en los hombres, perfiles y relaciones que pueden establecerse en perfil zurdo del equipo, a priori, la zona que más dudas puede generar.