octubre 2008

A lo largo de esta serie en que perseguíamos el objetivo de diseccionar los entresijos del nuevo proyecto de Pep Guardiola, nos hemos detenido ya en nueve de las once posiciones que conforman el equipo. En la primera, nuestro objeto de análisis fue la banda derecha, le siguió el triangulo defensivo y la anterior entrega se centró en el funcionamiento de la banda izquierda. Así pues, en esta última entrega llega el turno para las dos demarcaciones que conforman el inicio y el final de cualquier alineación, el portero y el guardameta. Dos de las posiciones más determinantes para un equipo, las que intervienen directamente en los goles y en el marcador y, por lo tanto, las que en gran medida marcan el éxito o el fracaso de un proyecto. Por ello, a menudo son las posiciones más controvertidas y al entorno de las cuales giran más debates. No obstante, el objetivo del artículo no es el de valorar el nivel de los jugadores que las defienden, sino las especificidades que dichas demarcaciones requieren dentro del sistema que Pep Guardiola está diseñando para su nuevo Barça.