En un momento dado | Donde más le gusta a Luis Suárez
Blog, Fútbol, Análisis, Barça, F.C.Barcelona, Guardiola, Messi, Neymar, Piqué, Iniesta, Luis Suárez, Previas, Rivales, Perfles, Jugadores, Planificación, Barça B,
22402
single,single-post,postid-22402,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,paspartu_enabled,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive
BARCELONA, SPAIN - FEBRUARY 07: Luis Suarez of FC Barcelona celebrates after scoring the opening goal during the Copa del Rey semi-final second leg match between FC Barcelona and Atletico de Madrid at Camp Nou on February 7, 2017 in Barcelona, Spain. (Photo by Alex Caparros/Getty Images)

Donde más le gusta a Luis Suárez

No está siendo la actual la mejor temporada de Luis Suárez en Barcelona. Después de un primer año de incontestable sociedad entre los tres miembros de la MSN y un segundo en el que el uruguayo redobló su impacto en el frente de ataque con tal de suplir  a un Messi más involucrado en la medular y a un Neymar ofuscado durante el final de curso, los últimos meses han deparado un concurso del nueve culé igualmente trascendente y decisivo pero sin alcanzar las cotas de regularidad e impacto de la 2015-16. Cada actuación destacada del charrúa ha parecido el anuncio de su mejor regreso, pero a lo largo de la temporada no ha terminado de instalarse con la misma rotundidad en los cimientos del equipo. Sin ir más lejos, en ninguna de las tres salidas más comprometidas del equipo en Copa de Europa, a Manchester, París y Turín, Suárez ha conseguido ver portería. Sí lo hizo, sin embargo, en Liga ante el Real Madrid cuando los blancos visitaron el Camp Nou, y es que el conjunto merengue es una de las víctimas favoritas de un Suárez que se crece ante quien menos estima le tiene. Desde el cuerpeo con Pepe o Varane, y cobrándose el error de Ramos, ante los madridistas suele dejar su impronta.

En esta ocasión, junto al sevillano, central épico pero tendente a unas desatenciones que nadie en el mundo de los arietes castiga como el del Barça, formará Nacho. El canterano, siempre solvente, puede tener problemas similares para enfrentarlo que los otros centrales derechos del Madrid que el uruguayo ha tenido en frente. Arrastrado a un terreno físico de gran exigencia tanto por el arte del charrúa como por lo constantes y dilatados de los esfuerzos a los que obliga, el cuarto central blanco se las vería con el escenario defensivo que menos agradece. Más allá del aporte individual descontextualizado, la actuación de Luis Suárez en la punta del ataque azulgrana se prevé absolutamente decisiva en cualquiera de los trajes con los que Luis Enrique decida vestir a su equipo. Si da continuidad al estímulo y la agresividad ofensiva de las últimas fechas, a un plan con golpes a un lado y al otro, el uruguayo, como punta de lanza, deberá ser uno de los argumentos más contundentes del repertorio culé. Si en cambio el técnico asturiano vuelve a su libreto de los clásicos y plantea un encuentro de posesión más pasiva de lo que acostumbra, con más razón Suárez deberá multiplicarse con tal de que la amenaza no se resienta a causa de un comportamiento futbolístico colectivo que invierta menos riesgo en quebrar la jugada.

En el partido que encara el charrúa, además de sus contrincantes más próximos y del contexto de juego que le depare su propio equipo, intervendrá, por partida doble y de forma muy decisiva, la previsible ausencia de Neymar. El brasileño, de un tiempo a esta parte, ha venido ejerciendo en el Barça como principal nexo de unión entre el mediocampo y la delantera, en el escalón que, muchas veces situado incluso por detrás de Leo Messi, acercara el esférico al área sin que la zurda del 10 se viera obligada a perder demasiada altura. Sin él, pues, y a la espera de desojar la margarita de opciones a disposición de Luis Enrique, cabe esperar que al 10 culé se le reclame durante más tiempo algunos metros por detrás de lo que venía siendo la norma con Neymar sobre el campo. Así, si el argentino gana relación con la creación de oportunidades a costa de perderla con su finalización, las miradas, con razón, buscarán a Luis Suárez. En cuanto al nuevo-viejo rol de Messi como elemento conector entre la penúltima y la última línea del Barça, cabe reseñar los dispuesto en el Camp Nou hace una semana, pues en la victoria azulgrana ante la Real Sociedad, Luis asumió una influencia mayor a la habitual en la zona que se extiende justo por detrás de la teórica posición del delantero centro.

Con Messi recogiendo parte de los efectos de un Neymar ausente, Suárez hizo lo propio con algunos de los que el argentino dejó sin dueño. Aquel día, contra los txuri urdin, el nuevo reparto se completó con la presencia de Paco Alcácer en la izquierda, una pieza muy en consonancia con la redefinición del espacio ofensivo culé, que desde el desmarque fuera-dentro hacia el área, compensaba los apoyos del nueve y mantenía la atención de los centrales ocupando zona de remate. Hoy el valenciano podría resultar el catalizador del Luis Suárez más presente, proporcionándole la libertad necesaria para multiplicarse, y generando con sus desplazamientos hacia el interior una igualdad numérica respecto a los centrales en la que, sin ayudas para su defensor, el uruguayo haga suyo cada centímetro libre. Amén de una amenaza como receptor de los pases de Messi entrando al segundo palo.

Artículos relacionados: 

 

– Foto: Alex Caparros/Getty Images

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.