En un momento dado | Escudero por sorpresa
Blog, Fútbol, Análisis, Barça, F.C.Barcelona, Guardiola, Messi, Neymar, Piqué, Iniesta, Luis Suárez, Previas, Rivales, Perfles, Jugadores, Planificación, Barça B,
25158
single,single-post,postid-25158,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,paspartu_enabled,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive
Bayern Munich's German forward Thomas Mueller (L) vies with Sevilla's Spanish defender Sergio Escudero during the UEFA Champions League quarter-final first leg football match between Sevilla FC and Bayern Munich at the Ramon Sanchez Pizjuan Stadium in Sevilla on April 3, 2018. / AFP PHOTO / CRISTINA QUICLER (Photo credit should read CRISTINA QUICLER/AFP/Getty Images)

Escudero por sorpresa

Uno de los rasgos más característicos del Barça 2017-18 a nivel posicional a lo largo de la temporada, ha sido el regreso de Leo Messi al carril central como punto de partida. Tres temporadas después de aquel Luís, quédate ahí de nueve que desembocó en triplete y que durante meses dispuso al argentino inicialmente en el perfil derecho para, desde ahí, dirigirse a la zona de la mediapunta, a raíz de la marcha de Neymar Jr. Valverde ha recuperado para La Pulga una demarcación desentendida de la línea lateral. Con la voluntad de acercar a Leo a la frontal del área como plausible motivo principal, la maniobra ha tenido consecuencias también a nivel colectivo en lo que respecta al equilibrio táctico del equipo. La vuelta de Messi al centro, en numerosas ocasiones, ha implicado, a su vez, la presencia de un atacante específico en el carril diestro, plaza que dependiendo el momento de la temporada ha recaído en Deulofeu, Alcácer, Dembélé, Aleix Vidal, Sergi Roberto, André Gomes o Coutinho. Una pieza encargada de ocupar la parcela derecha en ataque evitando encargar dicha tarea a Ivan Rakitic, antaño protagonista de los movimientos dentro-fuera que compensaran las diagonales de Messi, y que, ahora, descargado de esta responsabilidad, ha visto incrementar su peso y su valor en la línea de medios.

Del mismo modo, a nivel defensivo, a la hora de transformar el 1-4-3-3 asimétrico con el que más habitualmente ataca el Barça de Valverde, en un 1-4-4-2 robusto y claro, el hecho de contar un con delantero específico por delante del lateral le ha permitido al Txingurri una reestructuración en banda muy natural. Sin forzar posicionamientos ni violentar esfuerzos, con un sencillo retroceso. Sin embargo, y pese a que tácticamente el ajuste se antoja efectivo, las características individuales de los jugadores han provocado que en determinados escenarios el segundo muro culé no haya sido todo lo sólido que desearía su entrenador. Marcos Alonso o Kolarov en Champions, o recientemente Gayà en el Camp Nou han explotado sus apariciones desde el lateral para castigar en el carril derecho de la defensa del Barça. Aunque este curso no venga realizando su campaña más regular a nivel defensivo, Sergio Escudero es el tipo de lateral que hoy podría generar más de un problema al cuadro azulgrana, dada la relevancia de su concurso en ataque, la versatilidad de sus posibilidades con el cuero y las exigencias sobre el rival que genera el Sevilla en otras zonas del ataque. Así pues, en el cuadro de Montella, el juego del lateral castellano se desarrolla con un compañero de carril encargado de fijar la atención del lateral derecho contrario, y con numerosos reclamos interiores situados a diferentes alturas (N’Zonzi, Banega, El Mudo Vázquez, Muriel…) capaces de dar reposo al balón, escondiéndoselo al rival y obligando con ello a llevar atenciones hacia el centro.

Además, si como hiciera en Liga, el técnico italiano se decide por presionar arriba la salida de balón del Barça, amparándose en la falta de amenaza al espacio de la delantera culé para defender hombre a hombre a los puntas de Valverde, Escudero podrá encarar la transición defensa-ataque desde una altura considerablemente elevada y cercana al área de Ter Stegen. Entonces con Lenglet saliendo sobre Dembélé hasta más allá de la divisoria y emparejado el vallisoletano directamente con Sergi Roberto, las recuperaciones hispalenses lo dibujaron, de forma automática, como una amenaza cercana a producir peligro. En este sentido, la complejidad a la hora de anular sus efectos en el juego se derivan en gran parte de la variedad de registros que es capaz de desempeñar, siendo un futbolista que tan pronto dobla por fuera al compañero para activar el lateral del área grande, como traza la diagonal hacia dentro bien para sumar una presencia en el mediocampo o bien para cortar por sorpresa en dirección a la frontal. Un cabo suelto que, si está inspirado, sólo desde la pizarra el Barça no podrá amarrar.

 

– Foto: Cristina Quiclear/AFP/Getty Images

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.