En un momento dado | Dos barreras en el Giuseppe Meazza
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Philippe Coutinho of FC Barcelona looks the ball during the Group B match of the UEFA Champions League between FC Internazionale and FC Barcelona at San Siro Stadium on November 6, 2018 in Milan, Italy. (Photo by Emilio Andreoli/Getty Images)

Dos barreras en el Giuseppe Meazza

El Barça de Ernesto Valverde que nació de Wembley es el de Arthur Melo en la manija y Coutinho en situación de delantero. Trasladada su agresividad con el balón al pico del área y con su amenazadora pegada ahora más cerca de la red rival, el ex del Liverpool no viene atravesando su momento de mayor inspiración, en parte porque, sin el factor corrector que siempre es el fútbol de Messi, ganan foco algunas de sus particularidades como atacante y del encaje que conforma con sus compañeros de línea. A pesar de esto, y sin la dosis de genio que suele conllevar su lugar de nacimiento, el brasileño ha mantenido su impacto en el equipo, bien directamente relacionado con el marcador -desde su desplazamiento al extremo izquierdo ha participado en cinco goles del Barça- o de forma menos lustrosa a través de su comportamiento táctico. Mezclando, en Londres, el apoyo con la ruptura, desajustando a la banda derecha del Real Madrid en el clásico o, incluso en Vallecas, antes de empobrecer su partido, valiéndose del posicionamiento interior para impulsar por fuera a Jordi Alba, Philippe, sin brillar, ha sido parte del decorado en el que los de Valverde han podido mantener sensaciones positivas de juego a pesar de no contar con el auxilio de quien todo lo resuelve. Anoche en el Giuseppe Meazza, insistente y algo obtuso con balón, volvió a tener un lugar relevante en la estrategia culé con la que hacer frente a las dos barreras que planteó el Inter de Milán.

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– Jordi Alba como hombre libre en la salida de balón del Barça, y el mapa de pases de Ter Stegen (vía fcbarcelona.cat). Click para ampliar.-

Los de Spalletti acudieron al duelo con armas nuevas y una táctica más agresiva, que en base a la posibilidad de contar con los pulmones de Nainggolan en mediocampo y las piernas de Vrsaljko y Asamoah en los laterales, propuso un choque con mayor relevancia de la presión neroazurra que en el Camp Nou. El Inter buscó tapar desde muy arriba el inicio de la jugada del Barça, como una medida tanto para dificultar el avance visitantes como para asegurarse de que sus propios ataques arrancaran a una altura más peligrosa y próxima a sus principales referencias ofensivas. Fue la primera barrera que se encontraron los culés. Sucede, no obstante, que los ejercicios de presión del Inter este curso suelen ejecutarse en dos bloques. El primero, adelantado y combativo, formado por seis futbolistas – Icardi, Politano, Perisic, Nainggolan, Brozovic y Vecino- y el segundo, más prudente y resguardado, compuesto por los cuatro zagueros. De este modo, la salida de balón barcelonista se encontró un escenario que, por un lado, facilitaba el descubrimiento de un hombre libre en el primer escalón -toda vez los centrocampistas italianos se emparejaba hombre a hombre con los azulgranas, e Icardi y los atacantes de banda tenían inferioridad numérica contra los cuatro defensas culés-, y que por el otro habilitaba un gran espacio a la espalda de la presión entre el bloque presionante y el bloque contenido.

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– La activación de Coutinho a espaldas de la presión del mediocampo, el arrastre de Vrsaljko a zonas interiores, y el mapa de calor del brasileño durante el primer tiempo. (vía fcbarcelona.cat). Click para ampliar.-

Haciendo pivotar la primera ruta de escape sobre la posición abierta de Jordi Alba, jugando la baza del juego de pies de Ter Stegen, agrandando el espacio entre líneas con la posición rebajada de Arthur, Rakitic y Busquets, y activando una y otra vez las recepciones interiores de Coutinho a la espalda del mediocampo interista, pudo el Barça establecer una clara ventaja contra la primera barrera de su adversario. La segunda esperaba cerca de Samir Handanovic, y a pesar de alto volumen de ocasiones que lograron los visitantes, resultó más sólida. Ante ella se dieron cita las permanentes llegadas de Jordi Alba, aprovechando las puertas abiertas por Coutinho y arrastrando consigo a Politano hasta posición de lateral, el protagonismo del brasileño en tres cuartos, un Dembélé poco preciso y algo agarrotado pero con una mesura más cercana a la que demostró ante el Real Madrid que en Vallecas, y un Luis Suárez gigantesco. El uruguayo sigue arrastrando el acierto, la jerarquía y la confianza de las últimas semanas, y ante el Inter se destapó como el verdadero director de operaciones de la vanguardia barcelonista a través de sus servicios y, sobre todo, de unos movimientos sin balón tan detallistas en la lectura como arrolladores en lo físico, que no le privaron de mantener intacta su amenaza de gol sobre la meta rival.

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– El escalonamiento del mediocampo del Barça. A una misma altura durante el 1er tiempo, y con Arturo Vidal por delante en el 2º. Click para ampliar.-

Sólo Handanovic en última instancia, el campo minado que dispuso Skriniar en su zona antes de llegar al guardameta, un poco más de éxito en la definición por parte de los delanteros del Barça y quizá un mayor refuerzo entre líneas por parte de alguno de los interiores para inoculare más veneno a la circulación, dejaron a los de Valverde sin un premio acorde a lo exhibido. Curiosamente, sí lograron los culés un escalonamiento más equilibrado con la entrada de Arturo Vidal al campo, después de que, como viene ocurriendo, el impacto de Arthur sobre el control del juego se resintiera en la segunda mitad. El chileno, en lugar de guardar la misma altura que Busquets y Rakitic se situó de forma más constante por delante suyo, como línea de pase a la espalda de Brozovic y Vecino, activando una conexión en vertical con sus compañeros que restó efectividad al intento de robo del Inter y devolvió el mando a los de Valverde, después de que la entrada de Borja Valero al campo hubiera amenazado con arrebatárselo. El ex del Bayern encadena ya cinco encuentros en los que, con más o menos minutos, ha sabido integrarse y sumar al equipo. Una carta más en la baraja del Txingurri.

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– Foto: Emilio Andreoli/Getty Images

1Comment
  • Amgz
    Posted at 18:58h, 07 noviembre Responder

    Buen artículo Albert! Crees que podría ser una buena opción, cuando vuelva a jugar Messi, probar un centro del campo con Vidal por Rakitic, y Arthur en la izquierda?
    Con la movilidad de Arturo, la habilidad que has comentado para habilitarse de forma más adelantada, y su agresividad hacia delante, podría compensar bastante la tendencia interior de Messi, no?
    Además le proporcionaría una opción de pase al espacio, parecido a lo que pasaba con Paulinho.

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