En un momento dado | El hechizo del Coliseum
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Barcelona's Argentinian forward Lionel Messi (4L) and teammates warm up before the Spanish League football match between Getafe CF and FC Barcelona at the Col. Alfonso Perez stadium in Getafe on January 6, 2019. (Photo by OSCAR DEL POZO / AFP) (Photo credit should read OSCAR DEL POZO/AFP/Getty Images)

El hechizo del Coliseum

Costaría encontrar un estadio y un equipo de la Liga española con más capacidad para impedir a sus rivales ser lo que son que el Coliseum y el Getafe de José Bordalás. Apueste su adversario por un juego más elaborado o más directo, de contraataque o de pausa en campo rival, se dé más o menos tiempo para estructurarse a través del balón, los azulones saben dar con la tecla para desnaturalizarlo. Se gane o se pierda, en el Coliseum no se puede estar cómodo. No, al menos, si se pretende estarlo en todo el campo y durante todo el tiempo. Quizá por esto, la clave del planteamiento de Ernesto Valverde para que el FC Barcelona se llevara los tres puntos de Getafe fue diseñar una parcela de seguridad. Un espacio limitado en el que sí gozar de cierta comodidad, como refugio futbolístico y emocional a lo largo del encuentro. Un rincón del terreno de juego donde volcar tal volumen de atenciones que el adversario no se pudiera permitir igualarlo, como válvula de escape y paréntesis en la batalla. En concreto, la idea del técnico barcelonista consistió en sumar un efectivo extra al primer escalón del juego de manera fija, concentrando piezas en esta fase del juego y formando con ellas un esqueleto en campo propio a través del cual pudiera respirar el cuero. Aunque la medida implicara -como implicó- restar herramientas al resto de luchas, en el Coliseum el Barça dispondría de unos cuantos metros de comodidad. Unos metros donde ser aquello que, por norma, el conjunto de Bordalás no permite que seas.

Rakitic

– Izquierda: el mapa de calor de Ivan Rakitic contra el Getafe. Derecha: su posición retrasada, como tercer central, entre Piqué y Lenglet. –

Con Ivan Rakitic permanentemente entre Piqué y Lenglet, no como un mediocentro en aproximación sino como un tercer central al uso, los culés iniciaron el juego con un futbolista más frente a la presión ejercida por Jaime Mata y Ángel. Vaciado el espacio del pivote, la base de la jugada le fue entregada a Arthur Melo, omnipresente en los circuitos con balón y situado casi siempre a la espalda de los dos puntas locales y por delante de su mediocampo. También lo estuvo gran parte del tiempo Arturo Vidal, aunque menos ágil con el balón e impreciso a la hora de perfilarse, haciendo pareja con el brasileño en el siguiente escalón del juego con tal de abrir la rendija que, a la postre, resultó la clave del triunfo barcelonista. Una vez desactivado el primer intento del Getafe de ensuciarle el juego gracias al uso de los tres centrales, la posición baja de los dos centrocampistas del Barça atrajo constantemente la marca del doble pivote azulón, sacándolo de sitio y habilitando su espalda para la recepción de los mediapuntas. Así, mientras Sergi Roberto y Jordi Alba sujetaban por fuera a la altura justa para que Damián y Antunes no se sumaran a la pelea, la superioridad interior 5×4 del Barça en salida (los centrales, Rakitic, Vidal y Arthur ante Mata, Ángel, Arambarri y Maksimovic) tenía ventaja para liberar a uno de los jugadores implicados en la acción activándolo como pasador profundo.

centralsFue recurrente ver a Piqué y Lenglet incrustándose en el centro del campo con el esférico en su poder (Imagen de la derecha). Messi y Dembélé esperaban sus servios en una posición muy centrada sobre el carril central, con más aspecto de enganches que de extremos centrados, para recibir a la espalda de la media local, girarse y emprender la carrera hacia portería. Encontrarlos resultó la clave para legitimar el plan más allá de la divisoria, ya que con un hombre menos por delante del balón y sin bandas fijas en ataque, fue en la medida que Leo y Osumane pudieron juntar al Getafe por dentro que Roberto y Alba encontraron el espacio y el tiempo para proyectarse por banda y alcanzar las esquinas del campo. El Barça movió atrás la pelota de lado a lado hasta encontrar la línea de pase interior que conectara con el 10 o el 11, y cuando el Getafe se cerraba sobre ellos, volvía a abrir fuera para profundizar.

Dembele

-Izquierda: el arrastre de uno de los mediocentros del Getafe provocado por el apoyo de Arthur. Derecha: la posición de Dembélé atacando esa espalda.-

No siempre lo consiguió, en parte porque con un efectivo menos en campo contrario la posesión no siempre se estiró lo suficiente como para dar tiempo a que llegaran los laterales, y en parte porque el inspirado partido de Dembélé -pese a la evidente mejora- no eliminó del todo ciertas pérdidas por dentro que se tradujeron en contraataques del Getafe cuando el Barça mutaba. Y es que, si bien a lo largo de muchos metros el Barça dibujo un esquema con tres centrales, cruzada la divisoria o en transición el esqueleto se pareció al habitual. Rakitic tenía que pasar de la defensa al mediocampo, Sergi Roberto y Jordi Alba alternar entre el rol de carrilero y el de lateral, y Ousmane pasar de activarse por dentro a defender por fuera. Puesto que el ataque no siempre se pausó lo conveniente como para que este proceso se llevara a cabo sin sobresaltos y con red de seguridad, a menudo la transición defensa-ataque local halló a varios barcelonistas fuera de posición. Especialmente en el perfil izquierdo de la defensa, donde Dembélé a veces no llegaba a situarse en banda por delante de Alba, y el lateral tapaba con aspecto de carrilero a la altura del mediocampo, sin que detrás aguardaran ya tres centrales para ensanchar las coberturas. Solo uno de los Barças estuvo cómodo sobre el campo, pero le bastó para imponerse al hechizo del Coliseum.

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– Foto: Oscar del Pozo/AFP/Getty Images

– Mapas: whoscored.com

6 Comments
  • Michel
    Posted at 13:53h, 07 enero Responder

    Me pareció muy interesante la posición de Dembele y esto le puede venir bien para empezar a crecer en la faceta de asociación desde el extremo hacia sus compañeros más interiorizados, todo ello dejando a un lado esos balones que perdió con cierto peligro. Creo que, dejando a un lado los contados balones que perdió en zonas de peligro para un contragolpe local, entendió bien lo que se le pedía y se asoció mucho mejor de lo habitual en él. Un paso más para un jugador que tiene que dar más, mucho más.

  • Carlos Brítez
    Posted at 02:39h, 08 enero Responder

    Es una alternativa interesante al esquema con carrileros visto en Levante, creo que éste tiene una mayor capacidad desde la pizarra para potenciar a Ousmane y tal vez a Coutinho en esa mediapunta. En líneas generales fue un planteamiento acertado de Valverde, luego el equipo no estuvo con la precisión ni el control que esperaba, pero desarmó la presión del Getafe en varios tramos del partido.

    ¨Solo uno de los Barças estuvo cómodo sobre el campo, pero le bastó para imponerse al hechizo del Coliseum.¨

    ¿A quién será que se refiere señor Morén? XD

  • Morén
    Posted at 21:03h, 08 enero Responder

    @Michel

    La cuestión de las pérdidas mal medidas seguramente vaya a ser la clave para Dembélé, no ya con este dibujo, sino con cualquiera. Y ahí, las últimas semanas son positivas, y muestran una franca mejoría en este tema. Aunque no hayan desaparecido del todo, como comentas. En este caso, además, jugando por dentro pueden tener peores consecuencias, como ocurría al comienzo de temporada, que cuando el juego está más cerca de la banda.

    @ Carlos Brítez

    Yo la duda con respecto a este sistema la tengo a propósito de Sergio Busquets. A diferencia de Rakitic, al que se ayuda bajándolo porque le restas necesidad de giro y le abres la panorámica a su golpeo, Sergio me parece un mediocentro que mejora a medida que su posición avanza. En su caso sus grandes virtudes tienen que ver con el pase, la continuidad, la presión… aspectos que se refuerzan lejos del área propia. De hecho, yo vería más opciones a una idea similar a la que se vio contra el Espanyol, en la que Rakitic, aun siendo interior izquierdo, era el encargado de ejercer como tercer central bajando a la izquierda de Lenglet: http://www.eumd.es/2018/12/analisis-partido-barcelona-espanyol-messi-dembele-busquets-rakitic/

    “¿A quién será que se refiere señor Morén?”

    Me refería a que el Barça no estuvo cómodo en todas las partes del campo ni en todas las fases del juego, pero que estarlo en una le valió la victoria.

    • Michel
      Posted at 13:12h, 10 enero Responder

      Totalmente de acuerdo Albert con lo de las perdidas en posiciones más peligrosas, pero lo que me resulta interesante es que desde esa posición se asocia más o tiene más posibilidades para ello y así sumar esa faceta a su repertorio, sobre todo para aprender a leer lo más conveniente en cada situación. Vamos en este caso recuerda al primerizo Messi cuando buscaba el uno contra uno de manera obsesiva.

    • Carlos Brítez
      Posted at 17:37h, 10 enero Responder

      Pude ver el desarrollo que hiciste del tema en Twitter. Gracias por la respuesta, Albert

  • Fran
    Posted at 14:51h, 09 enero Responder

    Creo que sería interesante ver con este mismo planteamiento a Coutinho en el sitio de Dembelé, ya que es menos propenso a pérdidas y quizá podría enganchar más rápido en profundidad con Suárez o Alba, haciendo alguna transición rápida que sorprenda al rival. También podría ser interesante ubicar a ambos, Coutinho y Dembelé, en esa línea, cuando descanse Messi. E incluso cuando descanse Suárez, poniendo a Messi más arriba, más cerca del área.

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