“Ellos tienen que sentir que no van a salir de su campo. El objetivo es jugar sólo en su mitad. Desde el principio deben sentir que no tienen ninguna opción.”
Las palabras que encabezan el artículo fueron dichas por Pep Guardiola siendo éste todavía jugador en activo, en vísperas de la vuelta de los cuartos de final de la Champions League contra el Chelsea. En la ida en Stamford Bridge los londinenses ganaron por tres a uno, por lo que en la vuelta tocaba remontar. El Barça, dirigido por Van Gaal desde el banquillo y por Guardiola desde el césped, logró igualar la eliminatoria y con goles de Rivaldo, Figo y Dani llevar el partido a la prórroga, donde otra vez Rivaldo y Patrick Kluivert, sellaron el pase a semifinales.
El miércoles, ante el Inter, el objetivo debe ser el mismo, ser más Barça que nunca. Adueñarse de la posesión, colocar la defensa prácticamente en la línea divisoria, organizarse alrededor del balón tanto en ataque como en defensa, ser paciente pero no especular. El campo y el ambiente empujará, pero los futbolistas deberán centrarse en el jugo. Tener el corazón caliente, pero la cabeza fría.











