Ya antes de los dos goles de Messi, con el 0-0 en el marcador, Ramos sancionado para el partido de vuelta y tras la epxulsión de Pepe por su entrada sobre Dani Alves, la clasificación para la final de Wembley se ponía muy de cara para los de Guardiola. Sin dos hombres clave para entender el éxito de los de Mourinho en la final de Copa como Khedira y Pepe, vitales en la presión a la que sometieron los blancos al centro del campo del Barça, y sin la presencia de Sergio Ramos, que más allá de sus condiciones defensivas, implica la entrada en el once de un jugador de menos nivel como Albiol que puede convertirse en el punto débil del planteamiento del Madrid, el Barça parece tenerlo todo a favor para volver a Wembley a disputar una final de la máxima competición continental.
No obstante, y pese a las bajas, el Madrid es un equipo perfectamente capaz de marcar dos goles a cualquiera, y sin ir más lejos, los lanzamientos de falta de Cristiano Ronaldo o la superioridad en los balones aéreos de hombres como Ronaldo, Albiol, Carvalho o Adebayor, pueden dar réditos al equipo sin necesidad de imponer su fútbol. Si a eso sumamos la posibilidad de juntar en el campo a hombres como Casillas, Marcelo, Xabi Alonso, Özil, Ronaldo, Kaka o Di María, resulta evidente que el Barça no puede dar, ni mucho menos, la semifinal por resuelta. » Seguir leyendo: F.C.Barcelona vs. Real Madrid








