La primera temporada de Guardiola en el banquillo del Barça comenzó con unas declaraciones del técnico en las que afirmaba que no contaba ni con Ronaldinho, ni con Deco, ni con Samuel Eto’o. Finalmente, mientras el club encontró una salida para los dos primeros, Eto’o permaneció en el club, cerrando la puerta a nombres como los de Berbatov o Adebayor. Eto’o no solo tuvo su espacio en la plantilla, sino que se convirtió en un fijo en el once y se erigió como el máximo goleador del equipo. No obstante, Pep tenía en mente otro perfil de nueve para su equipo, en el cual deben sobresalir cualidades como el juego de espaldas o la capacidad de aparecer entre líneas. No es difícil darse cuenta como sus dos equipos referentes, el Dream Team de Cruyff y el Ajax de Van Gaal, han influido en este aspecto. El primero sorprendió por jugar sin un delantero centro claro, pues los teóricos nueves se veían relegados al costado, y era Bakero, el vértice superior del rombo en el medio campo, quien cumplía con el rol de falso nueve. En el conjunto de Ámsterdam, con Kanu o Kluivert, el concepto de juego en esta posición era el mismo, la de un hombre que jugando de espaldas a portería habilite líneas de pase para los medios y permita aumentar la velocidad de circulación del balón.
No se trata de una questión de preferencias personales, sino que es el tipo de jugador que más conviene al equipo en esta posición. Por eso, cuando los partidos se ponían cuesta arriba y en los momentos decisivos, Guardiola planteó un intercambio de posiciones entre Eto’o y Messi. Huelga decir que el rendimiento del camerunés en banda disminuía de manera importante, pero a cambio el equipo ganaba la pieza que desde el centro le permitía rallar a un nivel más alto. En definitiva, se sacrificaba el rendimiento individual de Eto’o en pos del de todo el colectivo. Los casos más paradigmáticos seguramente sean los dos mejores partidos del equipo esa temporada, la goleada en el Bernabéu y la final de Champions contra el Manchester United. » Seguir leyendo: El nueve de Guardiola es Messi









