A raíz de las negociaciones con el Arsenal por la incorporación de Cesc Fábregas a la disciplina del Barça, uno de los debates del verano fue el posible tapón que el de Arenys podía suponer para la principal perla de la cantera azulgrana, Thiago Alcántara. Se argumentaba que con Xavi e Iniesta ya en el equipo, el fichaje de un jugador de la importancia de Cesc para ocupar esa misma posición, socavaría cualquier posibilidad para Thiago de contar con minutos. No obstante, transcurridas 11 jornadas, el hispano-brasileño ya ha disputado 10 partidos con el primer equipo, y en 8 lo ha hecho formando en el once inicial.
Hablábamos meses atrás, que lo que debe hacer el club con respecto a los canteranos, es darles la opción de tener un lugar en el primer equipo, es decir, dejar la puerta abierta, pero que una vez dentro, debe ser el rendimiento del futbolista el que determine cuál será este lugar. En la situación de partida, Thiago no competía con Cesc, sino con Keita, Afellay o Adriano. Su lugar no estaba en el grupo de los titulares sino en el de los complementos de la plantilla. Desde ahí, en base a su rendimiento, escalar posiciones para entonces, una vez demostrado, formar parte del grupo de jugadores importantes de la plantilla:






