United vs. Inter (partido de vuelta):
Tras el cero a cero de la ida, el partido volaba a tierras inglesas para que fuese en Old Trafford donde se decidiese cual de los dos equipos seguía adelante en la competición. En Champions League, el cero a cero siempre es un resultado engañosos, ya que si bien es cierto que el factor campo puede decantar la balanza hacia el equipo de casa, el valor doble de los goles marcados fuera de casa provoca que de los tres signos que puede tener un partido, el empate – a excepción del cero a cero- y la victoria visitante, clasifiquen a los de fuera. No obstante, Ferguson apostó por su versión más ofensiva recurriendo a un dibujo cercano al 1-4-2-4 con una línea de cuatro atrás integrada por O’Shea, Ferdinand, Vidic y Evra, dos centrocampistas de corte ofensivo como Carrick y Scholes y un cuarteto atacante capaz de desequilibrar a cualquier defensa de Europa con Ronaldo y Giggs en las bandas y con Rooney y Berbatov por el carril central. El planteamiento inicial del United, pues, era el de hacerse con el balón, llevar el peso de la posesión y la iniciativa en el juego. » Seguir leyendo: Análisis de la eliminatoria entre United e Inter (II)
