En un momento dado | Aleix Vidal para abrir el abanico
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Aleix Vidal para abrir el abanico

Que los caminos de Aleix Vidal y Luis Enrique se junten, es algo que no debería extrañar demasiado a nadie. A Aleix le define su ímpetu vertical y ofensivo, y sobresale por una versatilidad que no podría casar más con su nuevo entrenador. Puede hacer cosas distintas en diferentes lugares, es adaptable y obediente. Con él Emery recibió en Sevilla a un delantero de banda con cambio de ritmo, buena interpretación de los espacios y facilidad para profundizar hasta línea de fondo, y lo cinceló para encontrar, primero, un hombre de banda de más peso interior para que se adaptara a las funciones que Unai reclama de la posición, y posteriormente a un lateral derecho, con comillas, pero que apunto estuvo de ser distinguido como sustituto en el Barça de, ni más ni menos, el mejor de la temporada en su posición. Esa polivalencia de Aleix es la que a día de hoy permite ver en él a un futbolista que cumpla con varios encargos en los planes que tenga Luis Enrique en esta nueva campaña. Inicialmente lateral y tras la renovación de Dani Alves en un rol de rotación más mixto que puede llevarle por no menos de tres demarcaciones del esquema culé, e interpretando para la ocasión cada uno de los papeles que su nuevo director le vaya encomendando, Aleix Vidal debe darle a la plantilla azulgrana cosas que el curso pasado no tuvo.

Antes de que la situación de Alves en Barcelona diera un vuelco radical, todo indicaba que su fichaje tenía como intención ocupar el lugar del brasileño. Así se hizo patente en su presentación y con ello aparecieron las primeras dudas. Pese a las declaraciones en las que se señalaban los meses de inactividad forzosa como la oportunidad para aprender y pulir su juego de lateral, lo cierto es que, pese al éxito final, en Sevilla apenas sumó una decena de encuentros jugando en esta demarcación. Lo hizo además con un encaje tan mimado como distinto al que, de entrada, se espera que se encuentre en su nueva casa. Lógicamente, porque el lateral del Barça durante las últimas temporadas no solo no ha sido un cualquiera sino porque se ha tratado del más especial en la posición desde hace bastante tiempo, el rol que finalmente Luis Enrique le dio a Dani Alves en el equipo del triplete no fue el de un lateral al uso. El brasileño se convirtió en una pieza absolutamente clave en los éxitos y funcionamiento del Barça desde un papel casi de interior compartido con Leo Messi, que expulsaba hacia zonas libres a Rakitic y que permitía que el teórico lateral generara ventajas a la derecha de Sergio Busquets tanto cuando su equipo tenía el balón como cuando no era así. Respecto a lo primero, su implicación y creatividad en la circulación fue más digna de un centrocampista que de un zaguero, y su conexión con Messi, de quien es su mejor socio combinando en corto toda vez Neymar habita la orilla opuesta, lo convirtió en el compinche perfecto del 10 para tirar la pared. Por su parte, sin balón, partiendo casi como un falso segundo pivote sumaba en la presión y en la disputa de cualquier segunda jugada, erigiéndose en un cortafuegos para la contra rival al mismo tiempo que mantenía más resguardada su espalda de posibles amenazas.

Aleix Vidal fijando la amplitud del Sevilla por banda derecha durante un partido de la pasada campaña.

Aleix Vidal fijando la amplitud del Sevilla por banda derecha durante un partido de la pasada campaña.

Con Aleix proyectado en ataque como lateral, y el pivote derecho (en este caso M'Bia) compensando a su espalda.

Con Aleix proyectado en ataque como lateral, y el pivote derecho (en este caso M’Bia) compensando a su espalda.

Frente a esto, las ocupaciones de Aleix Vidal como lateral en Sevilla fueron muy distintas. El funcionamiento del cuadro hispalense -como el del Barça- contempla que sus delanteros de banda acudan a zonas más interiores, pero a diferencia de lo que ocurrió buena parte de la temporada pasada en la banda derecha azulgrana, en el conjuntó de Nervión era el lateral el encargado de ocupar el carril vacío. Ahí Unai encontró en Aleix Vidal al hombre perfecto para, haciendo las veces de carrilero, sujetar abierta la banda cada vez que Reyes, Deulofeu o Denis Suárez se mudaran a zonas más centradas. Con un físico envidiable que le permite pasar el rodillo una y otra vez por el costado, y una espectacular capacidad para alargar los esfuerzos manteniendo en todo momento la punta de velocidad en carrera, el de Puigpelat ha sido como lateral, a grandes rasgos, lo que quiso Lucho para Alves antes de que en enero su Barça se reordenara con Messi desde la banda. La diferencia respecto al asturiano es que Emery sí pudo utilizar al resto de piezas para hacer viable el plan. Por ejemplo, en un Sevilla donde Banega desde la mediapunta asume mucho protagonismo en la base de la jugada y en el que, por lo tanto, en el doble pivote puede emplear a dos futbolistas con más virtudes en la contención que en la creación, con Vidal en el lateral uno de ellos siempre queda encargado de guardarle la espalda. Habitualmente M’Bia y en ocasiones Vicente Iborra, la estampa recuerda poderosamente a la que en su día reprodujeron Christian Poulsen y Dani Alves en el Sevilla de Juande Ramos.

Y es que si en ataque la presencia abierta de Aleix fue un factor importante para su equipo a la hora de sacar ventajas, en defensa necesitó ser compensado. Ni es una posición a la que esté demasiado acostumbrado ni a primera vista se le adivinan unas condición técnico-tácticas sobresalientes para una viabilidad inmediata. Por su carácter netamente atacante ganarle la espalda no es especialmente costoso, y aunque recupera metros con esmero, su proceder defendiendo su zona en campo propio es bastante desordenado, por lo que en su antiguo club contó con unas ayudas que está por ver que el nuevo pueda prestarle. Cuando se trata de defender, a la espera de que pueda crecer en las tareas más canónicas de un zaguero -no es un defensor del segundo palo del todo fiable dentro del área- , su fuerte es claramente hacerlo hacia adelante. Derroche no le falta, intensidad tampoco, y demuestra intuición para recoger los balones divididos antes que sus rivales.

Aleix Vidal para abrir el abanico | Dificultades defensivas a su espalda

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Aleix Vidal para abrir el abanico | Actitud en la presión

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En el inicio de la jugada, su función suele ser la de abrirle espacio al mediocentro o al central de su sector.

En el inicio de la jugada, su función suele ser la de abrirle espacio al mediocentro o al central de su sector.

Insistimos, pues, en que el lateral que ha sido Aleix Vidal en Sevilla es distinto al que vino utilizando el Barça durante la segunda mitad de la temporada pasada. También en salida de balón, fase en la que el ex-sevillista normalmente ocupó una posición muy adelantada y escorada dejando espacio bien a un mediocentro bien al central derecho, y manteniendo abierta una opción de pase a banda. El concurso de ese lateral a la derecha de la defensa culé, por lo tanto, obligaría al equipo a reformular algunos de los mecanismos que utilizó el año pasado y quizá a cambiar el rol de alguno de sus compañeros, siendo los más próximos los potenciales afectados. Desde un Ivan Rakitic al que Alves descarga de muchas de las labores de un interior sobre todo en lo que se refiere a la gestión de la pelota, pasando por un Piqué que tiende a evitar las sufridas salidas a banda con tal de proteger el área y que ahora sería reclamado más veces cerca de la cal para segar la hierba que dejan tras de sí las carreras de Vidal, o terminando por un Messi que tiene en el lateral titular del equipo a su pared favorita para hacer rebotar el balón y avanzar con él. Aleix tiene un buen nivel técnico y un primer pase más que aseado, más apto para encontrar rápido al compañero libre que para asumir con él tareas creativas, pero su forma de involucrarse en la pared es opuesta a la de Dani Alves. Siendo un futbolista especialmente enfocado a la vertical, Vidal es de tocar e irse para recibir en segunda instancia el pase al espacio, entendiendo la combinación más como una forma de lograr profundidad que para avanzar con el cuero, de modo que en la zona de Messi, este parece uno de los puntos de su juego que más necesitará adaptarse a su nueva realidad.

Aunque el juego más natural de Aleix Vidal transcurre por banda, las zonas más interiores no le son extrañas.

Aunque el juego más natural de Aleix Vidal transcurre por banda, las zonas más interiores no le son extrañas.

La puerta para que así suceda, sin embargo, no está cerrada del todo. Abríamos el artículo haciendo hincapié en una versatilidad del jugador de la que también echó mano Unai el curso pasado. Sobre todo cuando jugó arriba, pues la dinámica habitual de los hispalenses era esa, a Aleix también se le requirió influencia por dentro y buscando el balón al pie como describe nuestro amigo Miguel Canales al final de este excelente análisis.  No se trata de su mejor versión pues lo suyo es el espacio y la banda, pero con ese registro también cuenta.

Aun así, todo parece indicar que con Dani Alves disponible su función en plantilla será la de sumar un perfil nuevo, tanto en el lateral como en el extremo, al abanico que maneja ya su entrenador. La figura que le permita jugar la carta del hombre por fuera, con cambio de ritmo, sorpresa al espacio y capacidad para ganar línea de fondo tantas veces sea necesario a lo largo del partido. En este sentido, su diferencia abre la posibilidad de nuevas relaciones sobre el campo, como la que puede nacer, en salida, de una hipotética diagonal del central izquierdo del equipo a su posición abierta, o de un alley-oop que en dirección contraria al protagonizado por Messi y Neymar -o Alba- saque partido de su puntualidad entrando al espacio. Enmarcando estas dos posibilidades, cabe reseñar que como lateral en Sevilla mantenía su posición de banda incluso cuando la jugada transcurría por la otra orilla, y que una vez alcanzado el último tramo, tanto si ejerce de zaguero como de delantero, sabe aparecer por sorpresa en el área para buscar el segundo palo incluso corriendo al contraataque -lo cual hace de forma excelente con y sin balón-.

Aleix Vidal para abrir el abanico | Conquista de la línea de fondo

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Por lo demás, con el esférico en su costado conduce rápido, gana metros con la pared de la forma antes descrita y suma una dosis de desborde que tiene más que ver con el cambio de ritmo y el slalom que con el dribbling. Se trata de un atacante profundo, que aunque pueda mezclar juego interior acostumbra a tener entre ceja y ceja la línea de fondo. La ataca con insistencia -es un martillo- y la gana con asiduidad, resolviendo la situación con un balón raso al punto de penalti o a las inmediaciones del límite del área pequeña. Es su forma más habitual de culminar cuando se perfila para el centro, y gracias a que sabe jugar con la cabeza levantada, a que tiene calma en los metros finales y a que apenas necesita un vistazo para mapear en un instante la situación de sus compañeros, su porcentaje de acierto dando el pase de la muerte es alto. Cuando va por dentro, situación que este año en Sevilla se ha dado en más de una ocasión con tal de que el carril fuera de los laterales, Aleix tiene sensibilidad para ubicarse en el espacio y es capaz de aparecer tanto en la mediapunta como junto al punta. Sobre todo durante su estancia en Almería, además,  también conoció la banda izquierdo, donde debido a su perfil natural su juego suele tender más a la diagonal, incisiva como es él, en dirección a portería.

En cualquiera de los dos perfiles Aleix es un color nuevo en la paleta de Luis Enrique, un recurso para revolucionar partidos ya sea desde las propias características individuales del jugador o mediante la diferenciación de perfiles respecto a los titulares. Si Messi, Neymar, Suárez, Pedro, Munir, Sandro o cualquiera de las alternativas que puede manejar el entrenador en ataque son delanteros que si empiezan fuera terminan dentro, Vidal es el único que de forma natural y sin forzar su juego es capaz de desarrollar toda la jugada de ataque en paralelo a la línea de banda, cambiando así la fisonomía del ataque del Barça y, como resultado, el tipo de defensa necesaria para frenarlo. Tanto en el 4-3-3 más habitual como en el 4-2-3-1 que en ocasiones dibujó el equipo con la entrada en el segundo tiempo de Pedro en el lugar de uno de los dos interiores, Aleix es un perfil que a la delantera le faltaba.

Dos instantáneas de Vidal apareciendo por dentro: arriba moviéndose entre líneas, y abajo prácticamente en la posición de un delantero centro.

Dos instantáneas de Vidal apareciendo por dentro: arriba moviéndose entre líneas, y abajo prácticamente en la posición de un delantero centro.

Como le falta un remplazo para Luis Suárez en los días que el uruguayo no pueda estar. La opción de que ese remplazo sea Aleix Vidal es remota -antes parece que van Sandro y Munir-, pero cabe dedicarle, al menos, un par de líneas por lo que pueda pasar. La necesidad existe y más allá de los jóvenes del filial, el primer equipo no tiene una solución evidente para rellenar el hueco. A favor del tarraconense juega su generosidad en los esfuerzos, su buen trabajo al espacio, su sensibilidad para la segunda jugada, su tranquilidad en el último tramo y la sensación de que insistiendo en el dentro-fuera podría compensar las diagonales de los extremos. Los grandes handicaps de esta hipótesis, por su parte, cabe localizarlos en su bisoñez en la demarcación, la falta de un juego de espaldas que marque diferencias y las dudas acerca del éxito que pueda tener su pelea en el área con los centrales. La idea tiene luces y sombras.

Por último y para cerrar, pasaremos de puntillas sobre otras dos posibilidades como son que Aleix sume minutos también en una posición de mediocampo o que con su llegada sea Dani Alves quien pueda jugar puntualmente ahí. Sobre el primer punto, ya se ha deslizado en este artículo algo que durante la temporada pasada analizamos con inasistencia, y es que en el sistema de juego del Barça tricampeón, las funciones más clásicas de interior, en la derecha las realizaban más Alves y Messi que Rakitic, pasando el croata a desenvolverse en otras labores. Éstas, según el momento de la temporada, se enfocaron a la compensación en banda o al ataque de los espacios entrando desde segunda línea, dos suertes en las que Aleix tiene maña. Por lo demás, no es interior, pero tener a Messi al lado a veces lo permite todo. En cuanto a la segunda opción, la presencia de un lateral largo como es el catalán, abre la puerta a que en según qué escenarios puedan reconfigurarse los roles del perfil derecho del equipo de forma más natural, con Aleix por fuera llegando desde atrás para ocupar el carril que Messi descubre y Alves borrando el falso del rol de falso interior que desempeñó durante bastantes meses, para convertirse en centrocampista con todas las letras. No son las más probables, pero se trata de dos soluciones más de las muchas que la incorporación de Aleix Vidal añade a la plantilla azulgrana.

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2 Comments
  • Halilović 10
    Posted at 01:05h, 21 julio

    Este curso pasado hemos terminado con un equipo muy definido donde el banquillo podia proponer pocas revoluciones, y los fichajes de este año parecen encaminados a enriquecer ese plan, Arda desde la pausa y el control del balon y Aleix desde la velocidad y la verticalidad.
    Es muy habil desmarcandose, aunque habra que ver ante defensas cerradas, sinceramnte yo le veo poco de lateral almenos de inicio. Yo le veo de 9 pequeño como Alexis o Pedro en su dia, sobretodo cuando las transiciones ofensivas puedan ser mas directas y menos elaboradas, mas pensando como relevo para dar descanso a Suarez que como plan por si se lesiona, si se lesionara (no quiero ser gafe pero existe la posiblidad) Suarez habria que replantear la delantera, no creo que Aleix se el plan A ahi. Creo q Arda tiene mas posiblidades de ganarse un puesto titular, Aleix tendra que arañar sus minutos y bueno es una apuesta de Lucho.
    A mi me motiva un fichaje asi, un jugador de la zona, del barça, y con unas ganas y entusiasmo tremendas, ojala y triunfe.

    • Halilović 10
      Posted at 01:10h, 21 julio

      “Yo le veo de 9 pequeño como Alexis o Pedro en su dia” le veo de 9 puntualmente, habitualmente jugara en banda, me referia a que si juega de 9 podria hacer esa labor por su fisico, supongo que donde tendra minutos es en banda.