En un momento dado | De Nolito a De Bruyne
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HULL, ENGLAND - DECEMBER 26: Kelechi Iheanacho of Manchester City celebrates with Kevin De Bruyne of Manchester City after the Premier League match between Hull City and Manchester City at KCOM Stadium on December 26, 2016 in Hull, England. (Photo by Nigel Roddis/Getty Images)

De Nolito a De Bruyne

Es la segunda vez esta temporada que Guardiola debe encontrar solución a la ausencia del Kun Agüero en su ataque, y si la anterior solución fue un Kelechi Iheanacho que cumplió con nota, en las últimas semanas, ahora que la realidad del equipo es otra y sus dificultades también, ha venido probando con un Kevin De Bruyne venido a falso nueve en sustitución del argentino. El belga pasa por ser el centrocampista europeo más relacionado con la producción directa de ocasiones de gol, condición potenciada enfocándola a unos últimos metros que debido a la libertad que le confiere su técnico no le impiden seguir en estrecho contacto con el juego medio. Ayer, jornada de Boxing Day, sin embargo, ante el Hull City se vio forzado a cambiar de posición a De Bruyne en el segundo tiempo, no tanto por una cuestión directamente relacionada con la aportación del belga sino como solución a un problema surgido en la banda izquierda de su ataque. Nolito, extremo zurdo del ayer 1-4-2-3-1 skyblue, no sólo no estaba sacando ventajas de la atracción del rival que Kevin, Silva y Touré pudiesen arrastrar hacia zonas más centradas -el gaditano terminó el encuentro sin haber completado ni intentado ningún dribbling-, sino que además la precipitación en la elección y ejecución de sus acciones hizo más difícil para el cuadro citizen atacar y defender junto. Más veces de las deseadas se partió por no haberse dado tiempo previamente a juntarse.

Así pues, de cara a la segunda mitad, primero el intercambio de posiciones entre De Bruyne y Nolito, y finalmente la entrada de Iheanacho por el ex del Celta para mantener en banda al belga, palió el problema y reforzó la posición del City en el enfrentamiento a la hora de ir a por el partido. Con De Bruyne en el extremo, no sólo siguió contando con la producción ofensiva de su estrella -de hecho la incrementó al poder hacerle llegar el balón más fácilmente al costado que a la corona del área- sino que halló en sus botas los instantes de pausa necesarios para que el resto se organizara dando pie tanto a unos ataques posicionales más fluidos como a unas transiciones defensivas más controladas. Volcado sobre el perfil del belga y tomándose tiempo en él, además, propició el progresivo vaciado de otras zonas del campo, favoreciendo la aparición de nuevos espacios e incentivando emparejamientos individuales y en ventaja de los que sacar provecho a la hora de abrir la lata. A las órdenes de Pep Guardiola, Kevin De Bruyne empezó la temporada como interior de tendencia a la mediapunta, la ha continuado como falso nueve y quizá ahora, cuando Agüero vuelva a entrar en el once, sea el remedio desde la banda a algunos de los problemas que evidencia el juego del City. Sobre todo si Guardiola mantiene la confianza en Yaya Touré.

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– Foto: Nigel Roddis/Getty Images

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