En un momento dado | La forma de abrir al Mónaco
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MANCHESTER, ENGLAND - FEBRUARY 21: Raheem Sterling of Manchester City (7) celebrates with team mates as he scores their first goal during the UEFA Champions League Round of 16 first leg match between Manchester City FC and AS Monaco at Etihad Stadium on February 21, 2017 in Manchester, United Kingdom. (Photo by Laurence Griffiths/Getty Images)

La forma de abrir al Mónaco

A diferencia de Johan Cruyff, Guardiola no es un técnico que prefiera un 5-3 a un 2-0. Su idea de juego, propositiva y ofensiva, siempre ha ido acompañada de un cuidado en la parcela defensiva que sistemáticamente ha convertido a sus equipos en los menos goleados de la liga que disputaban, hasta el punto de que el propio técnico haya señalado la organización defensiva como la piedra angular del fútbol que pretende poner en práctica. No en vano, Víctor Valdés primero y Manuel Neuer después, fueron los guardametas menos batidos de sus respectivos campeonatos en cada una de las temporadas que estuvieron dirigidos por el de Santpedor. Este curso, sin embargo, el Manchester City de Guardiola es un conjunto con evidentes problemas en su transición defensiva que, vallado el camino del control cauteloso hacia el que un crecimiento de Gündogan podría haber llevado al equipo, además adorna con más errores individuales de los deseados los expuestos ejercicios de sus zagueros conteniendo en campo propio. Claudio Bravo, Zabaleta, Stones, Otamendi o Kolarov, no han solucionado problemas.

A este City vulnerable, los octavos de final de Champions League le deparaban un doble enfrentamiento contra un Mónaco de Leonardo Jardim, otrora fortaleza inexpugnable pero cuya evolución lo ha llevado a ser uno de los ataques más incontestables del continente. De laterales ofensivos, dos hombres de banda muy creativos y con tendencia al carril central, un doble pivote dominante a la hora de marcar la altura de la jugada, Falcao recuperado como uno de los mejores nueves del mundo y los complementos de Germain o Mbappé, arremete contra las porterías contrarias de una forma ante la cual, a día de hoy, el Manchester City no puede ofrecer respuesta. Sus cartas el pasado martes, así pues, Pep las jugaba en el otro extremo del campo, en la capacidad skyblue para descomponer a un sistema defensivo monegasco que hasta la fecha se había mostrado igualmente solvente. Resultado al margen, porque del mismo modo que la contienda se resolvió con un 5-3 para los ingleses podría haberlo hecho con un 3-5 para los de Jardim, Pep logró dar con un camino que descubriera o forzara las suficientes debilidades en la zaga del Mónaco como para cambiarle las coordenadas al enfrentamiento.

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-El brasileño Fernandinho, en la izquierda, ejerció un rol mixto de lateral en defensa y centrocampista en ataque. (Click sobre la imagen para aumentar)-

Es por ello que el martes, de entrada, el catalán no renunció a ninguna de sus piezas ofensivas pese al evidente peligro del ataque de su adversario. Formó en la medular con tres futbolistas con ánimo de mediapunta, dos extremos por delante tan extremos como hoy en día todavía se puede ser, y el Kun Agüero coronando al equipo en punta. La principal novedad del once fue la presencia de Fernandinho en el lateral izquierdo, como intuido refuerzo central contra la doble amenaza de Bernardo Silva y Lemar sobre Touré, pero del que en realidad, y de acuerdo al plan general del equipo, destacó su rol con balón en poder del City.

-Si no eran seguidos en su trayecto al centro, los laterales del City obligaban a salir al mediocentro.

-Si no eran seguidos en su trayecto al centro, los laterales forzaban a salir a uno de los mediocentros del Mónaco. (Click sobre la imagen para aumentar)-

A la hora de iniciar jugando desde atrás, el brasileño ocupó zona de mediocentros, unas veces compartida con Touré Yaya y otras con un Bacary Sagna que realizaba un movimiento equivalente al suyo desde el lateral derecho. La idea, además la superioridad 3×2 ante la presión de Falcao y Mbappé, bien bajando el mediocentro entre centrales (cuando más agresivo y adelantado era el acoso monegasco) o bien sujetando la posición de Sagna a la derecha de John Stones (cuando la jugada citizen podía ganar metros), era poder construir y despejar líneas de pase hacia las alas. Sterling y Sané, situados generalmente a pierna natural, fijaban su posición muy abierta a banda atrayendo a los laterales hacia la cal, y la tendencia de Silva y De Bruyne a caer también hacia el costado, reclamaba  a su vez un refuerzo defensivo escorado de alguno de los medios del Mónaco.

Las caídas de Silva y De Bruyne a banda, la forma de arrastrar a Fabinho y Bakayoko generando espacio para Agüero.

-Las caídas de Silva y De Bruyne a banda, la forma de arrastrar a Fabinho y Bakayoko creando espacio a Agüero. (Click sobre la imagen para aumentar)-

En este sentido, el movimiento hacia el interior de Sagna y Fernandinho era algo así como un señuelo con doble solución según cuál fuera la respuesta monegasca. Si Bernardo Silva y Lemar eran arrastrados hacia el interior, la conexión entre los centrales y los extremos skyblue se activaba y la recepción de los exteriores llevaba a separar al compacto doble pivote de los de Jardim. Si por el contrario el portugués y el galo mantenían su posición escorada como barrera para el servicio hacia Sterling o Sané, la atracción sobre Bakayoko y Fernandinho se producía hacia adelante, para atajar la recepción de Fernandinho y Sagna detrás de la doble punta. Tanto una solución como la otra, tenían como fin común habilitar a la espalda del doble mediocentro rival un enorme espacio para los apoyos del Kun Agüero a partir de los cuales encontrar de cara a Silva y De Bruyne, como una ventaja estratégica en el corazón del sistema defensivo del Mónaco que pusiera en crisis su calma y su estructura.

*Muévete sobre la siguiente imagen con el deslizador

– Foto: Laurence Griffiths/Getty Images

 

 

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3 Comments
  • Luis Glez.
    Posted at 17:16h, 23 febrero

    Estupendo artículo Albert, sobre todo por la documentación que muestra todo de una manera más gráfica. Al margen de ello, no me resisto a señalar que el Mónaco me parece un equipazo y que probablemente vaya a caer en esta edición debido al balón parado, ahí quizás la juventud de la plantilla ha podido jugarles una mala pasada.

  • Rafa
    Posted at 09:22h, 24 febrero

    Brutal Albert! Este tipo de análisis me llevan a pensar como es que el Barça de Luis Enrique no puede trabajar salidas de balón parecidas a estas? Es solo que LE no busca esto? O que no es un amante de este “baile” posicional?

  • Morén
    Posted at 19:10h, 27 febrero

    @ LUIS GLEZ.

    Gracias!

    Yo estas semanas pasadas estuve empapándome bastante de mónaco, y la verdad es que sí, es un equipazo. Lo que ocurre es que a mí, viendo el campeonato francés, me estaba quedando la impresión de que Jardim había logrado combinar la seguridad atrás de otras temporadas con esta explosión ofensiva brutal de la actual, pero visto el partido ante el City, pienso que quizá ese crecimiento arriba sí ha ido a cambio de debilitarse atrás. Más allá de los goles a balón parado, el Mónaco también fue vulnerable.

    @Rafa

    Pues este fin de semana contra el Atlético ya hemos tenido una^^.
    También es verdad que el plan de Luis Enrique es otro. Guardiola es pura ortodoxia posicional y a partir de ahí puede tejer estos juegos. Luis Enrique no, y por eso la eficacia del equipo poniéndolos en práctica probablemente no vaya a ser la misma.