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FC Barcelona v RC Celta de Vigo - La Liga

Cerca de la MSN

Desde que recuperara el 1-3-4-3 tras el varapalo ante el PSG, el Barça de Luis Enrique ha dejado de sufrir las presiones de sus rivales. Aquellas que desde hace meses y de forma casi ininterrumpida venían definiendo el escenario previo de buena parte de los partidos que disputaba, condicionándolos desde el inicio tanto futbolísticamente como a nivel emocional. En lo primero, condenaba a los culés a vivir por fases sin poder salir de forma controlada de su propia mitad de campo y, por lo tanto, a no poder conectar con su tridente de ataque a la velocidad que desearía. En lo segundo, que cada oponente que se lo propusiera le ganara la batalla del primer pase, lastraba la emotividad y confianza de un sistema, al fin y al cabo, muy vinculado a la inspiración de sus piezas más determinantes. El 1-3-4-3, como de un plumazo, ha resuelto ambas cuestiones, y si bien la asimilación de sus particularidades ha sido progresiva con algún riesgo todavía por comprobar, el impacto del nuevo esquema en la línea de juego del equipo es ya indiscutible.

El 3-4-3 mejoró la salida desde atrás del Barça, y le dio a Leo Messi un mejor escenario para recibir el balón.El sábado lo enfrentó a un adversario radical, de presión enloquecida y marcas individuales a partir de las cuales acumulaba un saldo envidiable frente a los de Luis Enrique. Sin embargo, dibujo y ejecución mediante, el nuevo Barça desactivó el plan celeste de forma clara y rotunda desde el instante en que dio comienzo el partido. Como viene siendo norma desde que el cuadro barcelonista regresó magullado de París, resultó fundamental la presencia de un tercer hombre en la base de la salida de balón, y la particularidad de que este tercer futbolista no fuera el mediocentro. Con ello se asegura Luis Enrique tener un efectivo más que su rival en esta particular pelea, y que si su contrincante pretende igualar fuerzas siempre se descubra una salida disponible que no puede cerrar.

Bien por dentro hacia Sergio Busquets o por fuera en dirección a Neymar o Rafinha, el Barça ahora inicia cómodo, sortea la primera barrera sin heridas que lamentar y gana metros sin sudar en exceso. Especialmente buscada y fecunda fue la conexión que en banda izquierda edificaron Jordi Alba y Neymar -la más repetida de la noche-, el catalán en un rol de central-lateral contenido que subrayó la cerebralidad en la carrera y el pase que adquirió la pasada temporada y su casi inigualable capacidad para corregir atrás, por velocidad, un escenario con mucho espacio para el rival. Ausente Iniesta, Jordi tomó peso a la izquierda de Busquets contribuyendo a surtir de balones al mejor Neymar que se ha visto en Barcelona. El estado de forma del brasileño es extraordinario, y le permite compaginar su teórico rol de banda como futbolista más abierto al costado izquierdo, con la presencia en cualquier zona del campo a la que su momento le invita. Acompañado de Alba y de un Rakitic que sabe lo que es compartir carril con un delantero de tanta libertad, Ney resultó incontenible para el Celta.

De izquierda a derecha, el mapa de calor de Neymar, los pases de Jordi Alba y el mapa de Sergi Roberto.

-De izquierda a derecha, el mapa de calor de Neymar, los pases de Jordi Alba y el mapa de Sergi Roberto. (click en la imagen para ampliar)-

Si los de Berizzo pensaban reproducir su habitual estrategia de marcajes al hombre, en el brasileño encontraron un cohete imposible de seguir fuera cual fuera la altura a la que recibiera el balón. Lo comprobó Roncaglia, y lo comprobó Hugo Mallo cuando Berizzo lo devolvió al lateral. Ni el jugador que mejor ha defendido a Neymar desde que éste aterrizó en La Liga, pudo capturar su vuelo. El brasileño, que esta temporada también encabeza la tabla de regateadores del campeonato con una media de más de cinco por partido, en esta ocasión se fue hasta los once, un registro mortal de necesidad contra un sistema de vigilancias individuales como el celtista. También Leo Messi elevó su habitual cifra de regates, pasando de tres a cinco, y pudiendo localizarlos más cerca del área rival de lo que le permitían hacer los problemas de su equipo hace apenas unas semanas. Con el nuevo esquema, el Barça cada vez encuentra más al argentino y cada vez lo encuentra más arriba, gracias a lo mejorado de la salida desde atrás, a su conexión con este Neymar repartidor y a la revitalización de una banda derecha que ya no permite al rival condensar sus esfuerzos en los otros dos carriles.

Los pases y el mapa de calor de Messi ante el Celta.

Piqué en el primer servicio, Sergi Roberto en una función mixta de lateral en repliegue y centrocampista con balón, y Rafinha asumiendo protagonismo como flamante hombre exterior, dan forma a una banda derecha, independiente pero conectada con todo lo que ocurre en el centro, decisiva en la definición del nuevo escenario culé. Además, el pequeño de los Alcántara y Sergi Roberto dieron una fluidez a sus posiciones que les permitió suavizar su anclaje, algo que, lejos de afectar negativamente a la estructura, le añadió riqueza. Del mismo modo que todas estas medidas contribuyeron a que el balón llegara más fácil arriba, y que por lo tanto, al calor de Leo Messi, las posesiones se localizaran en las inmediaciones del área contraria,  supusieron también el primer paso para que la presión barcelonista reencuentre su versión más eficaz. Obligando al adversario a iniciar el contraataque en situación de desventaja, agrupando alrededor de la pérdida de balón a numerosos blaugranas bien colocados para el acoso y dibujando el tipo de transiciones que Busquets necesita para marcar diferencias. En un Barça que pueda atacar y defender arriba, el mediocentro siempre va a jugar bien.

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– Foto: Alex Caparros/Getty Images

3 Comments
  • rs42
    Posted at 08:09h, 06 marzo Responder

    Albert, cómo ves el partido del miércoles? Crees en la remontada?

    Yo es algo que no entiendo. Recuerdo la superioridad del PSG en el partido de ida y ni siquiera estoy seguro de que el Barcelona pueda ganar. Se habla de la remontada con tanta fe, que parece que estuviéramos hablando de dar vuelta a un 2-1. Es todo muy irreal.

  • George Best the best
    Posted at 20:35h, 06 marzo Responder

    No sé cuanto hay de mejoría verdadera en la salida de balón o que en estos partidos los contrarios no han optado por la presión alta. El Sporting lo intentó unos minutos y complicó algo. El Celta directamente creo que ni lo intentó. Ojalá la mejoría sea real.

    En cuanto a la banda derecha, la solución siendo buena en cuanto a salida desde atrás, no corrige la falta de profundidad por dicha banda, al estar SR muy interiorizado y por la condición de zurdo de Rafinha y por sus propias características de jugador, ni es rápido ni tiene desborde por fuera. Así que aunque de momento está funcionando, a la larga creo que no es un jugador para ese sitio. Para mí y de cara a la planificación del año que viene, hace falta un jugador específico para el puesto de 7, tipo Gelson Martins o Bernardo Silva.

    En todo caso de momento está funcionando, que dure!!

  • Iniesta10
    Posted at 22:53h, 07 marzo Responder

    De cara a mañana, yo apostaría por una defensa con Macherano-Piqué-Umtiti,

    En el centro del campo, Busquets, Iniesta y Messi fijos y el interior derecho estaría entre Rakitic o Sergi Roberto (creo que será Rakitic)

    Arriba Neymar y Suarez fijos, y la posición de extremo derecho tendría que ser para Rafinha o Denis. (creo que será Rafinha.)

    En la derecha hay que tener en cuenta también a Jordi Alba,

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