En un momento dado | Una nueva misión para Valverde
Blog, Fútbol, Análisis, Barça, F.C.Barcelona, Guardiola, Messi, Neymar, Piqué, Iniesta, Luis Suárez, Previas, Rivales, Perfles, Jugadores, Planificación, Barça B,
22740
single,single-post,postid-22740,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,paspartu_enabled,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive
Barcelona's coach Ernesto Valverde speaks during a press conference at the Red Bull Arena in Harrison, New Jersey, on July 21, 2017, a day before his team's match against Juventus FC. / AFP PHOTO / Jewel SAMAD (Photo credit should read JEWEL SAMAD/AFP/Getty Images)

Una nueva misión para Valverde

Ernesto Valverde es un entrenador versátil, cuya extensa y heterogénea trayectoria evidencia tanto su flexibilidad en el acercamiento a equipos y grupos humanos de los más diversos, como su astucia a la hora de serles de utilidad desde dos de las improntas que más caracterizan a sus trabajos hasta la fecha: la capacidad de contagiar serenidad y de afianzar cimientos. Decía el legendario Marco van Basten que si en su carrera había tenido diez entrenadores, sólo uno fue capaz de enseñarle algo, tres no lo estropearon y los otros seis le fueron un estorbo. Si de Valverde hablaran los equipos que ha dirigido, la inmensa mayoría probablemente reconocerían en él a un aliado. Potenció virtudes, detectó problemas, juntó a las piezas en un mismo camino, destacó a los cracks y dio forma para ellos a estructuras que los arroparan. En consecuencia, pues, no se trata tanto de un entrenador de libreto establecido y transportable allá donde va, como de uno adaptativo a las necesidades del lugar donde aterriza. Su carrera, de este modo, en cierto sentido ha transcurrido hasta el momento como una sucesión de misiones en las que su trabajo ha consistido en aplicar la receta más indicada. No es lo mismo tener a Etxeberria, Urzaiz y Yeste, a Iván de la Peña y Raúl Tamudo, a Belluschi, Dudu Cearense y Djordjevic, a Banega y Dani Parejo, a Ibagaza y Mirallas, o a Raúl García y Aduriz.

Lo revelaba el curso pasado a propósito de su último trabajo en Bilbao y de la influencia que en su definición adquirió una figura como la de Aritz Aduriz: “Desde luego nosotros jugamos para él. Lo he dicho muchas veces: nos marca el estilo. Al final, nosotros llegamos a determinadas zonas para poner un centro donde él tiene ese poderío y esa capacidad para sacar un remate de cualquier situación“. Una declaración no muy alejada en su fondo de la que le sirvió para hablar del impacto de Iván De la Peña y Raúl Tamudo en la personalidad futbolística que tuvo su R.C.D.Espanyol: “Iván y Raúl son dos jugadores que marcan mucho el estilo del equipo. Raúl porque es un jugador que siempre juega sacando jugo a situaciones en las que el balón parece que lo tiene perdido, y con un instinto de gol fuera de lo común. Y luego Iván, que todo el mundo sabe que tiene un último pase muy bueno y gran capacidad para la organización“. En este sentido, en la labor de Ernesto Valverde convive una suerte de doble equilibrio entre el favor a sus piezas más trascendentales y el mantenimiento de un orden coral que actúe como soporte táctico. Unas veces más elaborado y complejo, y otras más simple y elemental, sus equipos rara vez descansan sobre el vacío.

Messi es un jugador que determina muchas cosas sea cual sea la posición en la que juegue. Puede hacerlo un poco más atrás o un poco más adelante, pero todos sabemos que independientemente de dónde esté, su juego al final siempre va a terminar en una zona de influencia y definitiva. Nuestra idea es que esté siempre en zonas cómodas, que nos pueda ayudar a aclarar el juego y que, desde luego, esté cerca de la finalización, porque ahí es donde marca absolutamente la diferencia. “

 

No me gusta mucho variar los sistemas de juego. Independientemente del rival que sea, me gusta seguir un esquema que nos venga bien y que todos reconozcan, y con el que el juego se sienta cómodo. Que con el tiempo el jugador se sienta que está dentro de esa forma de jugar, con esos mecanismos internos. Y luego no variarlo demasiado, más que nada porque el jugador siempre quiere tener una propia personalidad en el campo“. Flexible a la hora de elegir esquema y firme cuando lo ha encontrado, la paleta del técnico cacereño recoge formas diversas de organizar a su equipo, con especial inclinación al 1-4-2-3-1 al que dio forma en Bilbao o Atenas, y al 1-4-4-2 que usó en el Espanyol, así como en la mayoría de sus destinos a modo de esquema alternativo. Afirma el Txingurri que “los colectivos admiten muy bien las individualidades que te solucionan las cosas“, y no en vano sus estructuras normalmente han buscado dar cobijo a cuantos más futbolistas de perfil ofensivo fuera posible. Tratando de hallar en lo colectivo aquello que en otros supuestos deberían dar piezas más específicas de contención y usando esas posibilidades liberadas para encajar en el sistema a más gente de ataque.

Si para Juanma Lillo, en su momento, el 1-4-2-3-1 fue la forma de juntar sobre el césped, de forma equilibrada, a cuatro delanteros, a menudo Valverde ha visto en este esquema una oportunidad similar de acumular piezas de ataque sin poner el riesgo la estabilidad del equipo. Etxeberria, Yeste, Ezquerro y Urzaiz en su primer aventura en La Catedral; Galletti, Belluschi, Djordjevic y Diogo Luis Santo en Olympiakos; o Iñaki Williams, Raúl García, Muniain y Aduriz en su vuelta a casa, compusieron algunos de sus pokers de ataque. En el Espanyol y en su regreso a Grecia, la incursión de mediapuntas como De la Peña o Ibagaza al lado del mediocentro incluso le abrió la puerta a juntar con ese teórico enganche a dos hombres de banda y a dos delanteros por delante. No fue extraño verle formar, entonces, con Lo Pelat por delante de Moisés Hurtado, con Rufete, Valdo o Corominas en la derecha, Riera en la izquierda y Tamudo junto a Luis García en punta, mientras que en el Pireo el repoker en ocasiones lo formaron El Caño Ibagaza, Mirallas, David Fuster, Pantelic y el propio Albert Riera.

Para sostener también sin balón a colectivos que integran a tantas piezas con aspiraciones de ataque, la fórmula de Valverde es la de la presión, la constante más presente en su plural recorrido por los banquillos. Más o menos directos moviendo la pelota o con un esquema u otro, los equipos del Txingurri siempre presentan la firme intención de llevar su fase defensiva cerca de la salida del contrario, permitiendo de este modo que la respuesta del equipo ante una pérdida de balón no obligue a sus futbolistas más creativos a correr muchos metros hacia atrás para luego volver a recorrerlos hacia adelante. Los conjuntos de Valverde, pues, acostumbran a defender hacia la portería contraria, con los hombres más adelantados manteniendo la posición muy arriba y los más retrasados encargados de guardarles la espalda. Especialmente relevante resulta en esta fase la figura del mediocentro, abanderado de este acoso adelantado empujando hacia arriba a la parte delantera del equipo, y a su vez, guardián de los espacios libres que el ansia en la recuperación pueda abrir en mediocampo.

Representa el punto de apoyo que debe mantener ordenado al equipo aun cuando alguna de sus piezas rompa el protocolo para encimar al poseedor del balón. Un orden colectivo fundamental para que los riesgos de la propuesta defensiva disminuyan su peligrosidad. La anticipación de los centrales, así como las persecuciones que los laterales realizan sobre los intentos de recibir de los extremos rivales, son otras medidas, igualmente habituales y necesarias, para que el plan ajuste. Donde sí puede evolucionar la idea de Valverde ahora en Barcelona es en la naturaleza de esa presión, pues si hasta la fecha el pressing de sus equipos ha estado muy vinculado a un componente de superioridad física encarnado por la figura de sus mediocentros o de ocupantes de la mediapunta de mucha capacidad sin balón, dada la singularidad de su nuevo club y de los futbolistas a su disposición, cabe esperar un giro hacia un tipo de presión más relacionada con las ventajas previas generadas por el propio ataque.

También a la hora de atacar, los zagueros adquieren un papel de relevancia, siendo los centrales los primeros encargados de dar salida limpia al juego y los laterales quienes deben abrir el campo por delante. Y es que en el libreto de Valverde, pese a su pasado como extremo canónico, los delanteros de banda suelen tener vía libre para acudir a zonas más centradas, como una forma de aumentar las opciones de pase interior por delante del balón y dar así salida vertical a los ataques: “No me agradan los extremos que llegan, entran por la banda y se van. Prefiero a los que tienen capacidad para jugar por fuera y, luego, pueden entrar por dentro“. De este modo, la presencia ofensiva de los laterales resulta clave para mantener abierto el campo y darle al poseedor del balón variedad en la distancia del pase: “Si el equipo no es ancho no vas a llegar, si no tienes gente que ocupe la parte exterior no podrás meter el juego por dentro“. En los equipos de Valverde suele haber mezcla entre pases cortos y pases largos, motivo por el cual acostumbra a requerir referencias en los costados hacia quienes dirigir el cambio de orientación con tal de oxigenar la circulación. Sus equipos tocan pero mantienen la voluntad de avanzar. Buscan un ritmo alto a la hora de mover el esférico, tienen presentes las referencias alejadas y aprovechan los espacios cuando surgen.

Seguramente fue en Valencia donde el nuevo entrenador azulgrana construyera su equipo más masticador, con Banega, Parejo y muchas veces un 1-4-3-3 que lo normal sería que reprodujera también en su nueva casa. En Mestalla, además de volver a moldear a un conjunto ordenado y reconocible como una constante en su carrera con Villarreal como único traspiés, Valverde puso nuevamente de relieve, esta vez en una de las plazas más complicadas de La Liga, su mano izquierda para domar escenarios alterados e imbuirlos de tranquilidad a la hora de trabajar. Reconoce el Txingurri que la gestión del grupo es la tarea más importante que debe afrontar un entrenador, y aunque hasta la fecha el día a día nunca lo ha llevado a un vestuario de la élite más absoluta como el que dirigirá a partir de ahora, la llave que deberá encontrar Valverde para abrir esa puerta la conseguirá siendo reconocido como un aliado: “Que el grupo vea que tú les vas a ayudar a ser mejores. En eso los jugadores son muy inteligentes“. Si en este Barcelona, al que acude después de una temporada en la que los azulgranas han encontrado muy poco apoyo en la pizarra, logra aportar soluciones y ser visto por sus futbolistas como un apoyo, el desembarco de Ernesto Valverde en la élite de los banquillos habrá cumplido con su primer gran reto.

Artículos relacionados: 

 

 

– Fotos: Jewel Samad y Lluis Gene/AFP/Getty Images

4 Comments
  • TiburonPuyol
    Posted at 03:28h, 08 agosto Responder

    Buenas.
    VAmos que esta ya empieza.

    Albert, genial el video con las posiciones. habrá sido un buen curro.

    El trabajo de Valverde en ese Valencia fue de sobresaliento. Mejoró individualmente a jugadores como jonas o parejo, a su vez que al equipo. Hizo de mathieu un central muy bueno, porque lo fué, aunque muchos no lo crean.

    Junto a Marcelino y Quique, entrenadores españoles de lo mas fiables, trabajadores y sobretodo, que en sus equipos se nota que hay un entrenador detras.

    La misión mas dificil, redefinir el mediocampo.
    Aunque hubiera fichajes, para los 4 partidos oficiales de Agosto, todo apunta que será el del año pasado. Messi tendrá que bajar para organizar el juego, que lo hace de lujo, pero me gustaría que pudiera recibir mas arriba. Tenemos muchos centrocampistas, pero nos falta algo.

    Sobre el sistema, pues creo que ha quedado claro que por suerte no habla ese doble pivote que pedian muchos. Messi por la derecha, o por el centro, según el momento del partido y del rival, la cuestión es ayudarle y que no tenga que se nuestar única baza ofensiva.
    La temporada pasada muchos equipos como la Juve o el Psg en la ida, cubrieron bien a Messi y no podía recibir el balón. y con eso , Neymar no fue suficiente.
    Ahora sin Neymar, no podemos caer en que todo depende de Messi. Por eso va a ser importante la labor de Valverde en el medio, también en el puesto de extremo izquerda.
    Sin Neymar perdemos mucho, y lo sabemos todos. Era, tras Messi, nuestro factor diferencial.

    Tenemos jugadores asociativos para ese puesto (Denis, Turan) o un perfil más de extremo puro, (Deulofeu) Es verdad, y soy el primero que lo digo, que en base al nivel de la temporada pasada, yo pienso que deberiamos fichar a un jugador ya contrastado. Pero la cuestión es que si es posible que este año estos jugadores, como Denis y Deulo, den un salto de calidad muy alto, como la han dado jugadores en otros equipos. Obviamente soy el primero que prefiere un fichaje bueno y tener a Denis o Deulo como alternativa, pero tampoco quiero desechar a varios jugadores de la plantilla que tienen edad y calidad, para al menos, no malvenderlos tras una temporada mediocre. Jugadors como André, Denis, Rafinha, Pueden mejorar su versión. Lastima que André y Rafinha no hayan tenido practicamente pretemporada y Valverde no haya podido verlos.

    Creo que tiene el dilema de que si fichan a un organizador (Por favor, que venga Seri!) tendremos mas jugadores y sobraran varios.

    ¿Y si valverde ve en alguno de los jugadores el potencial para que no necesitemos ese fichaje?
    El problema sera qué tiene que probarlo, y para eso se necesita paciecia. El tiempo para que un jugador de ese salto (lo han hehco en sus otros equipos) es diferente en el Athletic o Espanyol que en el Barça,

    ¿Y si valverde no ve tanta diferencia Entre Denis-Coutinho y Deulo-Dembele? La hay, las cosas como son, pero no creo que tanta como sus precios asi lo reflejan.
    Quizas sea conveniente no precipitarse si el precio que nos piden es tan abismal.
    El problema, el de siempre, si no sale bien… puedes pagarlo.

    Lo ideal para mi es tapar las carencias que Valverde vea, y que no tenga claro si con los recursos que tiene las va a poder cubrir. Si no tiene claro que tenga un organizador, y piensa que lo necesita, pues lo lógico es fichar uno.
    Esto es lo que no sabemos los aficionados ni la prensa.

    Solo espero que lo que se fiche sea lo que pide el cuerpo técnico.

    Saludos!

  • Iniesta10
    Posted at 12:13h, 08 agosto Responder

    El problema es que estamos analizando a tientas, porque en USA jugábamos con Neymar, y ahora ya aquí, solo hemos disputados dos pachangas de las que no se puede sacar ninguna conclusión. Además hay jugadores, como André Gomes, que pueden ser importantes y apenas han jugado. Tampoco sabemos que es lo que tiene en la cabeza Valverde.

    Por tanto, primero de todo, tranquilidad y ya iremos viendo por donde van los tiros. Y en segundo lugar, creo que por culpa de algunos equipos, como el PSG, pero también el City o el ManU, el mercado se está poniendo imposible.

    Yo creo que, aparte de un sustituto para Neymar, el puesto más importante que debería cubrirse es el de centrocampista organizador. Pero igual Valverde ha visto algo en algún jugador de la plantilla y, antes de lanzarse ha hacer ese fichaje, prefiere hacer algunas pruebas. No lo se, es especular.

    Yo lo que si estoy viendo claro es que el Barça se ha dormido, y no solo en este verano, sino que lleva unas cuantas temporadas perdiendo talento: Xavi, Alves, Neymar, Iniesta ya está en su cuesta hacia abajo, etc., y ves que los fichajes no llegan, o los que llegan no igualan ese nivel (se que eso es difícil).

    Se fue Xavi y no vino ningún organizador, y se pudo fichar a varios: Ander Herrera, Dahoud, Eriksen, … no solo existe Verratti. Se han empeñado en el que no puede venir. Este tema debería estar solucionado ya el verano pasado. No por alargar el problema vas a fichar mejor, como se está viendo.

    Se fue Alves, y ya el verano pasado se tendría que haber fichado un lateral, no fue así, se pensó en Sergi Roberto, pero está claro que era arriesgado, más teniendo en cuenta que de los tres grandes futbolistas de esa banda (Messi, Xavi, y Alves) ya no tienes a dos, y encima el puesto de Xavi no se cubrió.

    Ahora se ha ido Neymar, y el rendimiento lógico de Iniesta es a que vaya disminuyendo.

    Es decir, no se arregló la temporada pasada el problema con la banda derecha, y ahora tenemos que sumar un problemón también en la banda izquierda.

    A todo eso, Messi y Suarez con 30 años.

    Hay que reconocer la realidad. El barça se ha dormido en sus laureles, mientras el talento individual daba para tapar errores, se ha mirado para otro lado.

    No digo que el Barça no tenga una gran plantilla, que la tiene, además creo que Valverde aportará mucho como entrenador, pero no hay que engañarse, este Barça ya es humano. Ya se le puede echar mano.

  • Iniesta10
    Posted at 12:31h, 08 agosto Responder

    Lo que más me entristece es que miras la alineación titular de anoche (contra el Chapacoense), y ves que son los mismos del año pasado menos Neymar, y son también los mismos que hace tres temporadas jugaron la final de la champions, con las diferencias de que no esta Neymar y si está Umtiti.

    Es decir, que se está yendo talento, y en vez de haber ido en su día a por Isco, Asensio, Theo Hernández, Gabriel Jesús, Ceballos, etc. siempre hemos llegado tarde. Y como ya he expuesto antes, tampoco se ha intentado fichar un organizador, un lateral (hasta que hemos pagado una morterada por Semedo).

    No se, empiezo la temporada con una cierta tristeza. Ojalá cambie, pero … no se, pagar 110 millones por Dembélé cuando el año pasado pudo estar aquí por 15-20 millones, me parece una salvajada tan grande. Ufff, casi dejo de comentar

  • Morén
    Posted at 12:59h, 08 agosto Responder

    @tiburonpuyol

    “y sobretodo, que en sus equipos se nota que hay un entrenador detrás.”

    Para mí ese es uno de los rasgos más distintivos de Valverde. Porque es cierto que sus equipos han sido conjuntos de características diferentes y que más allá de determinados puntos más recurrentes en el técnico no es posible agrupar como “un mismo tipo de equipo”, pero sí que -con la única excepción del Villarreal- todos han transmitido contar con “esa mano invisible” que les da un plus. Ese elemento que permite que juntar a los jugadores tenga como resultado algo más la suma de ellos. Valverde suele ayudar.

Post A Comment