En un momento dado | El lugar de Denis Suárez
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BARCELONA, SPAIN - SEPTEMBER 19: Denis Suarez of FC Barcelona celebrates after scoring his team's third goal during the La Liga match between Barcelona and SD Eibar at Camp Nou on September 19, 2017 in Barcelona, Spain. (Photo by David Ramos/Getty Images)

El lugar de Denis Suárez

Esta temporada, Andrés Iniesta sólo se ha perdido tres partidos de las dos competiciones más importantes. Dos de Liga y uno de Champions. El resto los ha jugado todos, y mayormente como titular. Que el capitán es una pieza vital para Valverde se expone en los números, en el marco que ha ideado El Txingurri para el manchego y en el cuidado del técnico a la hora de no poner a prueba más de la cuenta la capacidad de aguante físico del jugador. De los dieciséis encuentros que ha disputado hasta la fecha, Iniesta únicamente ha completado uno. Su relevo más habitual, sobre todo desde la visita del Barça a Getafe, y más todavía tras el peso ganado por Paulinho en las alineaciones titulares, ha sido Denis Suárez. Con el gallego mantiene una relación formalmente análoga a la que construyó Luis Enrique entre Andrés y Xavi, pero que en cuanto al contenido funciona de manera inversa. La entrada de Xavi al campo en el Barça del segundo triplete cumplía con el encargo de ser un pellizco de control a un equipo, normalmente, más alejado a este propósito. A menudo en ventaja en el marcador y después de haber abrazado cierto vértigo en ataque que disparara la contundencia finalizadora de la MSN, el ingreso del eterno 6 azulgrana tenía el efecto de esconder el balón y templar el juego. El matiz precavido para un conjunto lanzado sobre la meta rival. El Barça de Valverde, en cambio, menguada su capacidad golpeadora, es un Barça menos distendido en la forma y más preocupado por su estabilidad táctica, que en su lista de deseos sitúa a la seguridad con y sin la pelota por encima del intercambio de empujones.

Si aquel Barça, dada su naturaleza, en ocasiones necesitaba de alguien que agarrara con firmeza el timón, el actual, más bien, suele requerir mayor impulso de sus velas. Denis Suárez es el centrocampista más joven de la plantilla barcelonista, y dado que los titulares rondan todos la treintena, su presencia en la medular, como primer impacto, suele implicar un aumento de actividad y energía. Se mueve más, se mueve más tiempo y se mueve más veces. Se mueve, además, de un modo más vertical que los interiores habituales a excepción de Paulinho, con mayor recorrido de llegada. Más conductor que pasador, tanto transportando el esférico como recibiéndolo aporta un extra de agresividad contra el orden de las líneas del contrario que precipita el ritmo. A cambio de entregar cierto control, su equipo gana volumen para provocar al juego. Si el plan de Valverde con Iniesta ha consistido en reducirle los recorridos, la entrada de Denis suele desembocar en una pieza más móvil que tan pronto recibe en la base como corta en dirección al área rival, fija su posición inclinado a banda izquierda o aparece por sorpresa en el lado diestro del ataque. Como ya ha hecho con Paulinho o Paco Alcácer, el técnico del Barça está tratando de hallar en Denis una pieza útil desde un rol afín a sus características y adaptado al sistema de juego que guía los pasos del colectivo. De ganar un nuevo recurso que amplíe la profundidad de la plantilla.

 

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– Foto:  David Ramos/Getty Images

– Vídeo: Kleo Blaugrana

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