En un momento dado | Donde recibió la primera llamada
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of Chelsea of Barcelona during the UEFA Champions League Semi Final Second Leg match between Chelsea and Barcelona at Stamford Bridge on May 6, 2009 in London, England.

Donde recibió la primera llamada

Pese a haber nacido, crecido y sobresalido en el Barça más dominante que ha existido, no hay un Gerard Piqué más rotundo que aquel que se origina en escenarios de sufrimiento para su equipo. El que emerge cuando el control de los suyos es discutido, y el acecho del rival los aleja de las zonas en que, a lo largo de los partidos, suele habitar la comodidad culé. Cuando Gerard más disfruta es cuando a los demás se les dibuja un paisaje de angustia, en el que mientras el resto se aferra al chaleco salvavidas, él agarra la tabla de surf. Su hoja de servicios al respecto es tan extensa como incontestable, con actuaciones de enorme calado competitivo como las que protagonizó en la Final de Copa de 2016 ante el Sevilla, la de Berlín contra la Juventus, la de Roma frente al Manchester United, o en innumerables clásicos como aquel que en marzo de 2015, sobre el césped del Camp Nou, vio lanzarse al Barça sobre el título liguero. El precedente de todos estos heroicos episodios, la primera llamada de socorro del Barça a Piqué, tuvo a Stamford Bridge como decorado y al Chelsea como contrincante. Fue la noche del Iniestazo cuando Gerard, con apenas 22 años, ejerció por primera vez de líder y sostén del equipo. Quizá en la última gran cita en la que a Leo Messi no le salió la voz, y con Xavi e Iniesta apocados ante unos Lampard, Ballack o Essien que por aquel entonces se sabían suyas las reglas del juego. Ausente la pareja que había levantado la Champions de 2006 en París, y la jerarquía de sus integrantes en la que se había abrigado el joven Piqué hasta ese momento, con Yaya Touré al lado como improvisado central y por detrás de un Sergio Busquets, todavía suplente del marfileño, de escaso bagaje competitivo al más alto nivel, Gerard se hizo mayor de golpe. Se alió con Víctor Valdés para proteger la portería azulgrana, libró contra Didier Drogba una batalla física, futbolística y mental inexplicable en alguien de su edad, y se aprovechó de la salida del campo del delantero blue para encender la creencia de unos compañeros que, sin el amparo de su fútbol, temieron ver el final del camino.

Nueve temporadas han pasado desde entonces, y esta noche sólo Piqué, Busquets, Iniesta y Messi podrán dar testimonio directo de aquel duelo sobre el césped de Stamford Bridge. Una actuación del catalán como aquella ya no será sorpresa, sino una página más de su leyenda. El central que aquel día nadie podía esperar porque no había sido nunca antes, hoy es una de las claves que todo el mundo contempla en la previa. Una fortaleza que el Chelsea de Antonio Conte tratará de derribar, y un escudo con el que hasta el último de los culés sabe que cuenta. Además, las particularidades del enfrentamiento entre londinenses y barceloneses abonan un territorio afín sobre el papel a sus características, puesto que se enfrenta a un rival de demostrada capacidad para ganar línea de fondo y surtir de centros laterales el corazón del área. Sobre todo desde el carril derecho, donde Victor Moses recibe con espacio los cambios de orientación de Hazard, y desde donde alimenta un remate que buscan con ahínco el delantero centro y los refuerzos desde segunda línea de Bakayoko o Marcos Alonso. En este sentido, que el centro llegue colgado desde el sector izquierdo de la defensa azulgrana juega a favor a la hora de hacer constar el aval aéreo de Piqué, pues será a Umtiti a quien reclamará la ayuda sobre Jordi Alba, mientras Gerard mantiene la posición en el interior del área. Por eso, uno de los peligros que puede afrontar el central y por extensión el equipo de Valverde es que el Chelsea logre ventajas lo suficientemente determinantes en su costado izquierdo como para hacer salir hacia la banda a Piqué. Bien porque Hazard busque el duelo directo contra un Sergi Roberto que ya antes ha sufrido en Champions, porque el belga construya con Marcos Alonso conexiones que le escondan el balón a los blaugranas, o porque el punta rival busque sacar el contraataque blue a la espalda del lateral catalán, es un tipo de situación que ni a Gerard ni al Barça le interesa que se produzca de forma continuada, sobre todo si acto seguido la jugada se dirige hacia el área de Ter Stegen. Es en ella que Piqué es más imbatible. Donde siempre guarda una vida extra para los suyos. Donde aquella vez, hace nueve años, respondió a la llamada por primera vez.

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– Foto: Jamie McDonald/Getty Images

1Comment
  • vi23
    Posted at 19:57h, 20 febrero

    Que hayan pasado 9 años y sigan 4 titulares de 11 me parece la bomba! En cuántos equipos ha pasado eso? Cuántos quedan del Chelsea? Es algo realmente increíble. 9 añazos