En un momento dado | De Neymar a Messi y viceversa
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FC Barcelona v Villarreal CF - La Liga

De Neymar a Messi y viceversa

La historia de la relación que sean capaces de establecer Leo Messi y Neymar en el campo de juego, transcurre en paralelo a la de su propio equipo. Por tratarse de los estandartes de dos de las naciones futbolísticas con más peso y tradición, del actual rey y de quien debe serlo en el futuro, y de dos jugadores de tamaña ascendencia sobre sus colectivos, su encaje y evolución conjunta sobre el verde es siempre una de las perspectivas más relevantes en las que reparar del curso culé. Hasta ahora, pocas habían sido las veces en que el diálogo entre los dos futbolistas se había producido sin que uno de ellos tuviera que reducirse, bien por asunción de estatus en el caso del brasileño o por bajo momento de forma -cuando no directamente lesión- por parte del argentino. La temporada del messipase, con Neymar convertido en punzón, y el mes de ausencia de Leo que en 2015 aupó momentáneamente al trono a su sucesor, como resumen de ambas situaciones. La presente temporada, sin embargo, ha abierto un tercer camino, y éste, de todos los vistos hasta la fecha, es el que mayor acomodo está dando a las versiones más amplias de los dos cracks. La principal novedad tiene que ver con las alturas que se reparten, habiendo pasado Neymar a influir más abajo como solución a los problemas que este curso ha encontrado el equipo para, sin Dani Alves, hacer llegar el balón a Messi cerca de la corona del área. En la zona donde el 10 es capaz de desnivelar cualquier balanza.

Así lo hizo el sábado al filo del descanso, ante el Villarreal, tras un balón introducido en los últimos metros por un slalom de Neymar, en un partido finalmente decantado pero durante muchos minutos competido en dos partes bien diferenciadas. Como sucediera contra el Espanyol hace una semana, hubo un encuentro antes y otro después de que el Barça se pusiera en ventaja. El equipo de Fran Escribá, que inició el curso con una mayor tendencia al despliegue ofensivo que la que meses atrás había tenido el de Marcelino, coincidiendo con la salida invernal de Pato y con la recuperación de Roberto Soldado ha regresado a su plan de antaño. Personificada la mutación en su pareja de puntas, que otrora se caracterizaba por la lira de Sansone y Pato y actualmente por el cartesianismo de Bakambu y Soldado, los amarillos saltaron al Camp Nou con vestido de repliegue y contraataque, y una obsesión clara: el espacio entre líneas en propio campo. Levantadas dos líneas de cuatro con ajuste milimétrico por delante de Andrés Fernández, los visitantes dieron forma a un escenario de ataque posicional culé que tardó veintiún minutos en mostrarse productivo. La banda derecha, propiedad de un Sergi Roberto en proyección y de las aperturas de Ivan Rakitic, vestía el carril pero no lograba filtrar el pase que retornara al centro, al tiempo que los mediocentros y los centrales castellonenses se conjuraban para impedir cualquier palmo de terreno liberado en la zona de la mediapunta.

- El reparto posicional de Messi en la primera parte // Los pases del argentino durante el primer tiempo (arriba) y durante el segundo (abajo) // El reparto posicional de Leo en la segunda mitad // El mapa de calor de Neymar durante la primera parte (arriba) y durante la segunda (abajo). -

– El reparto posicional de Messi en la primera parte // Los pases del argentino durante el primer tiempo (arriba) y durante el segundo (abajo) // El reparto posicional de Leo en la segunda mitad // El mapa de calor de Neymar durante la primera parte (arriba) y durante la segunda (abajo). –

Fue la banda izquierda la que a través de la salida de Umtiti, la continuación de Iniesta, el contrapeso de Digne y la efervescencia de Neymar dio metros al ataque del Barça, un motivo de preocupación a la defensa rival y, como resultado, la posibilidad de abrir caminos para hacer llegar el esférico a la frontal del área. Con el Villarreal replegado, los locales fueron de Neymar a Messi.

En frente los amarillos, aunque arrancasen muy lejos de Ter Stegen, no resultaban inofensivos. Las piernas de Bakambu para correr al espacio en profundidad, los excepcionales apoyos de Soldado para encontrar recepciones entre líneas, separar a los centrales culés y servir el pase bien hacia adelante para su acompañante en punta o hacia atrás para que fueran Jonathan dos Santos o Trigueros quienes lanzaran, así como la movilidad que mantuvieron en todo momento los dos puntas estirando de Piqué y Umtiti también hacia los lados, tiñeron de amenaza la respuesta del Villarreal. Ésta pasó por dos fases distintas, la del repliegue má contra mientras el marcador reflejó igualdad, y la de la presión y el desarrollo en campo rival cuando la necesidad lo llevó a ganar presencia más allá de la divisoria. Si bien esta segunda fase incomodó tanto la salida de balón azulgrana como su trabajo de contención en propio campo, asumió unos riesgos en forma de espacios a la hora de encarar la transición ataque-defensa que terminó sirviendo a la MSN la oportunidad de resolver el choque. Recuperado el esférico, los lanzadores del Barça podían, ahora sí, encontrar a Messi entre líneas y con opciones de carrera. Leo, en conducción, cortó por dentro, arrastró hacia el interior las atenciones que durante el primer tiempo Neymar se llevó a la banda, y con ello aclaró el carril izquierdo para la desencadenada inventiva del brasileño. Cuando se pudo correr, el Barça fue de Messi a Neymar.

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– Foto: Denis Doyle/Getty Images

3 Comments
  • ar10
    Posted at 18:57h, 08 mayo Responder

    Albert, crees que Neymar está ya al nivel de Ronaldinho?

    • Morén
      Posted at 11:31h, 15 mayo Responder

      Depende de qué Ronaldinho hablemos. Por ejemplo con la selección brasileña Neymar sí ha sido más potente que el Gaucho. En el Barça, y si nos referimos al mejor Ronaldinho, yo creo que no. Primeramente porque aquel era el jugador franquicia del equipo, al que el rival mandaba la mayoría de atenciones, y porque incluso así Ronnie tuvo momentos de pesar igualmente con el pase a Giuly en San Siro como ejemplo más simbólico. Ese es un contexto al que Neymar todavía no se ha enfrentado de forma sostenida en “el Barça de Messi”.

  • Gordillo
    Posted at 08:14h, 19 mayo Responder

    Crees que seria rentable darle el peso del equipo a neymar y que este y los centrocampista le lleven el balon a messi arriba (tipo como esta haciendo el madrid con cristiano) o porel contrario lo mejor sigue siendo que messi se retrase tanto y el se encarge de la creacion siendo los otro los que se encargen de definir(esten por delante de la pelota)?
    Hasta ahora yo pensaba que todo lo que hiciera messi est bien echo pero me estan entrando dudas de si no es momento(suena a tata martino) de que toque menos el balon pero mas arriba y mas decisivos y el trotre de recibir mas abajo o de Mp a ney.
    No quiero decir que sea un equipo para. Ney pero si que sea las figura mas importante del dia a dia(aunque ya casi lo es) y messi viva mas(que no solo) de el ultimo 3/4 de campo

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