En un momento dado | Alisson Becker: el portero ligero
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ROME, ITALY - OCTOBER 14: AS Roma goalkeeper Alisson in action during the Serie A match between AS Roma and SSC Napoli at Stadio Olimpico on October 14, 2017 in Rome, Italy. (Photo by Paolo Bruno/Getty Images)

Alisson Becker: el portero ligero

Brasil ha proporcionado al fútbol algunos de sus físicos más determinantes de los últimos años. Cuerpos que o bien se han elevado por encima de los demás para marcar la diferencia o que bien han señalado, a modo de origen que otros han seguido, caminos que el resto desconocía. Mauro Silva, Ronaldo Nazario, Cafú, Roberto Carlos o Adriano Leite configuraron un atlas humano a través del cual descubrir una nueva forma de explicar las últimas décadas. Especímenes de una nueva forma de entender al futbolista. Probablemente, uno de los ejemplos recientes más significativos sea el de Neymar Jr, quien en su caso aterrizó en la élite provisto de un esqueleto con apariencia de alambre, cuya agilidad y flexibilidad le facultaban para realizar unos movimientos y cambios de dirección imposibles para quienes tuvieran la misión de detenerle. Un futbolista y sin gravedad. Un apelativo similar podría usarse como primera aproximación a Alisson Becker, sensación bajo palos de la temporada en la Serie A, y cuya aparente ligereza, en su caso, contrasta con una envergadura típica de los porteros clásicos. Durante mucho tiempo, a los guardametas se los clasificó repartiéndolos entre dos familias, la de los porteros altos y por lo tanto más pesados, vinculados a la colocación y al dominio aéreo como atributos más característicos, y la de los metas menudos y de reflejos felinos. Alisson pareciera tener un pie en cada una de ellas. Quizá porque todavía cuenta sólo 25 años y su cuerpo todavía no ha adquirido la robustez que da el tiempo, se trata de un portero que a pesar de sus 193 centímetros de altura, se mueve y reacciona a una enorme velocidad en el área pequeña.

A1Sus paradas imposibles y la frecuencia con la que este curso desbarata la acción de peligro del contrario, son posiblemente el principal aval competitivo de los de De Francesco, con permiso del crecimiento y compromiso con el juego de Edin Dzeko, pues en todo aquello que sucede entre las dos áreas no han encontrado todavía los romanos una línea sobre la que asentar su fútbol. El punta bosnio en un extremo del campo, y Alisson manteniendo a buen recaudo la propia red, explican gran parte del camino que ha llevado al conjunto de la capital a los cuartos de final de la Champions League. La voz principal del guardameta brasileño, como se ha apuntado, es la atajada. Más dueño del área pequeña que del área grande, solvente por alto y con los pies, es en el vínculo directo con el disparo del contrario donde su calidad alcanza la excelencia. Parte para ello de una muy buena colocación bajo palos y de una posición siempre correcta de los pies que le permite afrontar la acción en situación favorable. Ordenado en el desplazamiento y coordinado alterando la dirección de los pasos, su colocación previa a la reacción suele ser firme y compensada.

A2Es desde ahí, y desde una velocidad endiablada en el gesto, que nace el abrigo de sus fantásticos reflejos. Sus brazos llegan a tiempo allá donde los ha lanzado el gaúcho, y dada la longitud de sus extremidades, su arco de movimientos abarca una gran parte del marco a pesar de que el delantero se encuentre cerca de la línea de gol, tanto por arriba como por abajo. Veloz en la estirada y reactivo lanzándose a las cuatro esquinas, a la hora de ir abajo Alisson compensa su altura bajando el centro de gravedad de su cuerpo y llevando las manos a ras de césped. Paciente en el uno contra uno y muy rápido recortando espacio al delantero, de nuevo la envergadura y el control que sobre ella ejerce juega a su favor, pues a pesar de acercar su tronco al suelo, aún agachado es capaz de cubrir con los brazos un tiro que busque superarlo por alto. Traslada las manos desde el césped a las alturas en un instante. Sin alardes en la atajada, se trata de un portero más dado al despeje que al blocaje, particularidad que si bien lo expone a una segunda ráfaga, normalmente no suele pasarle factura debido a la rapidez con la que se recompone para realizar una nueva intervención. Un gato brasileño bajo los palos de la Roma, que esta noche enfrentará sus ligeros casi dos metros a una de las pruebas más crueles que puede deparar la Champions para un guardameta. No se adivina una forma de que el cuadro de Di Francesco sobreviva a Leo Messi que no pase por él.

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– Foto: Paolo Bruno/Getty Images

2 Comments
  • Michel
    Posted at 13:54h, 05 abril

    Pese a que tuvo alguna que otra buena actuación me dejó bastantes dudas con su falta de bloqueo. Por que sus rechaces no son contundentes al estilo de Mats.

  • Alan
    Posted at 22:02h, 02 mayo

    Pese a la exquisitez del análisis, como nos tiene acostumbrado Albert, no comparto el fondo de lo que se expresa en este artículo; en apariencia no es, ni mucho menos, un hombre ligero, o poco corpulento Alisson, yo creo que es evidente que tiene una apariencia fuerte, no es muy delgado como por ejemplo Karius, La prueba son los 91kg de peso que posee. Pese a ello, no es un portero rigido, y ahi si estoy de acuerdo: es un portero ágil y potente, con reflejos notables. En lo referente a sus rendimiento, para mi es más promesa que realidad. Sus últimas actuaciones en champions no son para considerarlo entre los mejores 10 porteros del mundo, o almenos, que duda cabe, para considerarlo como un portero realmente fiable.