En un momento dado | Gabriel Jesus más allá del gol
Blog, Fútbol, Análisis, Barça, F.C.Barcelona, Guardiola, Messi, Neymar, Piqué, Iniesta, Luis Suárez, Previas, Rivales, Perfles, Jugadores, Planificación, Barça B,
23508
single,single-post,postid-23508,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,paspartu_enabled,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive
MANCHESTER, ENGLAND - OCTOBER 14: Gabriel Jesus of Manchester City in action during the Premier League match between Manchester City and Stoke City at Etihad Stadium on October 14, 2017 in Manchester, England. (Photo by Laurence Griffiths/Getty Images)

Gabriel Jesus más allá del gol

El curso pasado, Gabriel Jesus fue seguramente el aspecto más rescatable del Manchester City a nivel individual. Lo más ilusionante. Su aterrizaje en el cuadro skyblue a mitad de temporada supuso un revulsivo, tanto específicamente desde el banquillo como de forma más general en la energía que transmitía el grupo, para un conjunto que pese a su buen inicio fue sumando dificultades, progresivamente, a medida que transcurrían las semanas. Esta temporada, de nuevo, el arranque se presenta prometedor, y a diferencia de hace doce meses, de un modo en el que cabe vislumbrar una mayor continuidad. Tanto a nivel colectivo como individual, a la respuesta que está ofreciendo el Manchester City en su día a día, en cuanto al juego, puede presuponérsele continuidad. David Silva es potenciado sin sobredimensionar la exigencia, De Bruyne manda, los extremos responden con naturalidad a los preceptos del estilo que impone su entrenador, y la transición defensiva goza de una estabilidad incomparable a la de hace un año. El equipo de Guardiola, en su segundo comienzo a las órdenes del de Santpedor, se está demostrando como un conjunto fluido a la hora de interpretar su plan, con la idea interiorizada y naturalidad para llevara a cabo una puesta en escena en la que Gabriel Jesus juega un papel importante. 

Gabriel Jesus

El inicio de temporada tuvo como novedad táctica la implantación de un esquema con tres centrales que despejaba las alas para los carrileros, y que ocupaba el centro del ataque con dos delanteros centro. Más que referencias de área, dado que la disposición de piezas restaba un efectivo arriba -quedando atrás tres hombres, se sujetaba uno más de lo habitual cuando la defensa es de cuatro y se proyectan los laterales- el rol que le tocó desempeñar tanto al Kun como al brasileño fue de mezcla. Ambos mantenían atribuciones de punta pero, a su vez, Pep esperaba que tuvieran una participación notable fuera del área. Joven, deseoso y bisoño en el concurso europeo, el aprendizaje de Gabriel Jesus, como cabía esperar, no fue inmediato, con episodios en los que reclamando de más la pelota o acudiendo a buscarla en las zonas incorrectas sumó algún obstaculo extra al desarrollo citizen en campo contrario. El paso de los partidos y la confianza de su entrenador -Guardiola sólo ha dejado de contar con él en un único partido-, sin embargo, han arropado una mejoría en la interpretación y aplicación de los conceptos de juego que de su delantero requiere este Manchester City, que ha multiplicado la relevancia del brasileño en el funcionamiento skyblue.

Gabriel Jesus 3

Una de las claves principales del buen momento del líder de la Premier es su respuesta en relación a los espacios. Por un lado esto tiene que ver con su velocidad a la hora de aprovecharlos -ritmo alto de juego-, en segundo lugar con la utilidad de determinadas piezas estirando la lona -De Bruyne recibiendo en la base y los extremos interpretando la sujeción en banda-, y por último con la ejecución de movimientos de apertura cuando se trata de generar los espacios. Los tres puntos se relacionan con Gabriel Jesus. En cuanto al ritmo ya se ha mencionado más arriba cómo el impacto más inmediato que tuvo su incorporación al City fue la capacidad del paulista para la agitación y para elevar las revoluciones del choque. Por su parte, el papel más común de los delanteros de banda en el sistema, muy vinculado a garantizar la amplitud del campo por ambos costados a la espera de hallar el momento oportuno para trazar la diagonal, en muchas fases de los encuentros le habilita a Gabriel Jesus zonas liberadas hacia las que lanzar un movimiento de apoyo para recibir de la medular. Finalmente, el brasileño está destacando en las últimas semanas por una movilidad bien medida que, jugando con los centrales, las descargas y las llegadas de la segunda línea, se aprovecha del espacio ofrecido entre él y su mediocentro para abrir uno nuevo entre su espalda y la portería rival. Un espacio, de golpe, descubierto para los desmarques de sus compañeros, bien desde atrás o desde la cal, y que centrifugando hacia el centro al adversario, provoca una agitación dels sistema defensivo rival que genera nuevas rutas desprotegidas por las que hacer circular el balón. Para que todo sea fluido. Para que el City tenga todas las piezas en su sitio pero el contrario no.

Artículos relacionados: 

 

– Foto: Laurence Griffiths/Getty Images

Tags:
No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.