En un momento dado | Sergio Busquets cerca de Messi
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Lionel Messi of Barcelona celebrates with teammates after scoring his team's fourth goal during the La Liga match between RCD Espanyol and FC Barcelona at RCDE Stadium on December 8, 2018 in Barcelona, Spain. (Photo by Alex Caparros/Getty Images)

Sergio Busquets cerca de Messi

Aunque sobre el papel uno es el centrocampista ancla del equipo y el otro su máximo referente ofensivo, el rendimiento de Sergio Busquets y Leo Messi, y por extensión el del FC Barcelona, suele estar fuertemente vinculado a la relación de cercanía que pueda establecerse entre ambos. Son dos futbolistas que se mejoran. Uno, el mediocentro, porque encuentra en el argentino un epicentro hacia el que mirar, una referencia con la pelota a la que dar continuidad y a través de la cual acelerar el ritmo de la circulación de balón. El otro, el diez, rescata en Busquets a un socio para poder localizar su juego más arriba, ya sea a partir al tenso pase vertical del catalán o como consecuencia de la altura a la que es capaz de recuperar el cuero el mediocentro gracias a la presión adelantada. Por eso, a pesar de que Busquets encarne en el Barça la posición del centrocampista más alejado del ataque y más asociado con sus propios centrales, el suyo es un fútbol que crece en la medida que pueda invertir esos ejes. Alejarse de Piqué y aproximarse a Leo. Por eso, en parte, inmerso en una temporada con luces y sombras, el sábado Cornellà – El Prat sufrió su versión más soleada.

El impacto de Sergio Busquets hacia la mitad que custodia el rival permite a Messi activarse más cerca de la frontal, recibiendo desde atrás el volumen de juego necesario para nutrirse, pero el equipo, para hacerlo posible, necesita llegar a la altura del campo en la que espera el mediocentro sin haber recurrido a él antes de tiempo. En este sentido, en su planteamiento para el derbi, Ernesto Valverde tomó de inicio una decisión fundamental: Sergio no ocuparía el primer escalón del equipo a la hora de sacar el balón jugado desde atrás. A lo largo de las últimas temporadas -incluso semanas-, sobre todo ante adversarios que apuestan por una primera línea de presión que tape en igualdad numérica a la pareja de centrales culés, no ha sido constante pero tampoco extraño ver al mediocentro del Barça formando entre ambos, como un tercer central. Se trata de una variante que a nivel inmediato supone ganar un efectivo en el emparejamiento, desnivelar a favor de los centrales la disputa numérica y conseguir un reparto de espacios y vigilancias en el que dar el primer pase en superioridad, pero que tanto en el apartado individual como en el contextual esconde determinadas contraindicaciones. En cuanto a lo que atañe particularmente a Sergio Busquets, es una mutación que lo ancla y que le dificulta ascender a las zonas del campo donde sus virtudes -control del balón, pase, recuperación… – pueden ser más determinantes, mientras que desde el plano táctico general, destapa ciertas cuestiones que el desarrollo de las presiones viene exponiendo últimamente.

Rakitic_espanyol

-Ivan Rakitic dando salida al juego en una posición más retrasada que la de Sergio Busquets, como tercer central o inmediatamente por delante de ellos.-

Después de años de éxito y popularidad de la variante lavolpiana consistente en iniciar el juego retrasando la posición del mediocentro hasta que éste toma apariencia de tercer central, los últimos capítulos de esta historia en el fútbol europeo tienden a recurrir antes a un central al uso, a los laterales o incluso a uno de los interiores a la hora de dar con el tercer futbolista que sumar a los centrales para sacar el balón jugado. Líneas de cinco como las de Conte, Machín, Setién o Tuchel, laterales como Walker o Vertonghen, e interiores como Toni Kroos o Frankie de Jong, vienen siendo soluciones alternativas para no sufrir las consecuencias negativas -en la progresión y en la pérdida- de desnudar la zona del pivote. La fórmula del Txingurri, sin un Sergi Roberto que aparenta ser un lateral muy indicado para ello, fue recurrir a Rakitic. El croata, esta vez desde el perfil izquierdo, se situó en muchos momentos por detrás del mediocentro, siendo éste un comportamiento casi permanente a la hora de sacar el balón. Como interior zurdo Ivan ocupó el espacio abierto entre Jordi Alba y Lenglet, más cerca del francés cuando el Espanyol lanzaba dos hombres sobre su primera barrera, y por delante, como línea de conexión, cuando Borja Iglesias era el único punzón blanquiazul. Durante el transcurso del encuentro, hubo momentos para ambos escenarios, pues la novedad de Rubi consistió en jugar con la demarcación de Melendo para mutar el dibujo.

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– La libertad de Nélson Semedo en Cornellà – El Prat le permitió al Barça una salida recurrente hacia banda derecha para avanzar por fuera. –

De inicio como centrocampista más próximo a la banda izquierda, con balón para los locales su función fue la de encontrar zonas de recepción a la espalda del mediocampo del Barça, toda vez el triángulo Roca-Darder-Sánchez, en aras de asegurar la medular, tendería a escalonarse poco. Como, en transición, a Melendo no siempre le dio tiempo a cambiar de vestido y pasar de mediapunta en ataque a volante izquierdo en defensa, la solución fue que cuando no pudiera abandonar el centro acompañara a Borja Iglesias como primer muro de contención. El Barça, no obstante, supo responder a la novedad, y no sólo no acusó la presencia del canterano a espaldas de Busquets, sino que aprovechó la situación creada en el perfil derecho de su defensa para construir un camino más o menos despejado para el avance. A propósito de lo primero, tanto Arturo Vidal como Rakitic pudieron realizar la cobertura sobre su mediocentro, el croata porque como interior izquierdo no tuvo que atender un carril zurdo que correspondía a Dembélé cerrar por delante de Alba, y el chileno porque quedando Semedo sin la amenaza directa de un atacante periquito, el ex benfiquista pudo encargarse de las subidas de Dídac Vilà sin demandar el refuerzo de un segundo azulgrana en banda.

Messi_espanyolSí estuvo muy relacionado Vidal con la banda en campo contrario, pues desde su lugar en el interior derecho cargó con la responsabilidad de compensar los movimientos de Messi desde el extremo. Desplazándose hacia adelante cuando el argentino se acercaba al centro del campo (Imagen a la derecha), y abriéndose hacia la cal cuando Leo la abandonaba, ejerció, a nivel posicional, como el polo opuesto de Leo. Su influencia en la orilla derecha, además, resultó fundamental para que el Barça pudiera explotar la libertad de Semedo en salida, pues con Messi arrastrando hacia el interior a Dídac (Imagen inferior izquierda), Vidal fijó la atención de Víctor Sánchez yendo hacia fuera. Arturo ató al futbolista del Espanyol llamado a abarcar un mayor número de metros para llegar a tapar, también, las apariciones más peligrosas del lateral culé. Así las cosas, encontrando a Rakitic libre en el primer pase gracias a cómo los apoyos interiores de Dembélé anclaron a Darder (Imagen interior derecha), y activando a Semedo con espacio a través de la salida en corto o del cambio de orientación, no le resultó especialmente costoso a los hombres de Valverde avanzar en terreno periquito.

Messi_Dembele_Espanyol

– A la izquierda el seguimiento de Dídac a Messi lejos de zona, y a la derecha los apoyos de Dembélé sujetando a Darder y dando espacio a Rakitic. –

Una vez ahí, el Barça halló en la presión adelantada el mejor antídoto para sobrellevar la ausencia de Arthur y la suplencia de Coutinho, pues su herramienta para desordenar al Espanyol más que la circulación fue el robo. Lanzado Sergio Busquets por la cobertura de su rubio contrafuerte, con Semedo defendiendo de atrás hacia adelante como consecuencia de que la ocupación de la cal fuera cosa de Vidal, y tanto Messi como Luis Suárez y Dembélé cerca del balón en el momento de la recuperación, los azulgranas pudieron generar grietas y castigar a un oponente desorganizado por la pérdida. Leo, tan cerca de Busquets como de los centrales contrarios, en este contexto recibió, cortó y trituró. Corriendo con la pelota en los pies hacia la meta que conquistaría a balón parado.

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– Foto: Alex Caparros/Getty Images

1Comment
  • Gerson Castro
    Posted at 18:13h, 10 diciembre

    Enhorabuena por este artículo.
    Me llama la atención todo lo relacionado con la salida del balón desde el fondo, especialmente el recurso de la “Salida Lavolpiana”.
    Como bien menciona usted, este recurso en el que normalmente el mediocentro se mete entre los centrales (y así perdiendo altura en el campo, su principal desventaja), se le han encontrado variantes para que el mediocentro no tenga que venir tan abajo.
    Formar la “Salida Lavolpiana” con los centrales + un lateral (lo que hace Walker en el City de Pep), con los centrales + un interior (Kroos en el Real Madrid y en su selección), Frenkie de Jong (en el Ajax y en su selección), o directamente jugar con 3 centrales (Setién, Conte, Lavolpe, Nagelsmann).

    El formar la “Salida Lavolpiana” con los 2 centrales + un interior es un recurso que también usan River Plate y la selección peruana.
    En River, mayormente “Nacho” Fernández (normalmente juega de interior por derecha en el 1-4-1-3-2 de Gallardo) desciende y se mete en el pasillo del central derecho (Maidana) y el lateral de esa zona (Montiel).
    Con esto, Montiel puede posicionarse bien arriba y además tratan de evitar que Maidana no salga a la banda (es lentísimo).
    Aunque ayer en la final de la Libertadores ante Boca, Enzo Pérez (ex Valencia) fue el interior derecho (“Nacho” jugó de extremo derecho) y fue él quien se ubicaba entre Maidana y Montiel.
    Pocas veces Gallardo intenta salir en lavolpiana con el mediocentro (el capitán Ponzio, o Enzo Pérez cuando tiene que cubrir la baja del capitán) entre los centrales

    Desde principios de este año cuando Ricardo Gareca intentó dotar de un juego de ataque posicional y de más posesión de balón, obligado por la ausencia de Paolo Guerrero (al final llegó a jugar el mundial) que lo dejaba sin el recurso del juego directo buscando el pecho del delantero (debe ser de los mejores controlando balonazos con el pecho), optó por construir desde atrás.
    Forma una salida de 3 con los centrales + Yoshimar Yotún, quien normalmente juega de acompañante de un mediocentro más posicional (Renato Tapia o Pedro Aquino).
    Yotún se incrusta entre el central izquierdo (Rodríguez, Santamaría, Abram) y el lateral izquierdo (Trauco), permitiéndole subir a este último.
    Desde esa zona Yotún le da más claridad a la salida del balón, con pases rasos buscando romper líneas o con cambios de orientación buscando a Advíncula (el lateral derecho) o a Carrillo (el extremo derecho).

    Saludos desde Lima, Perú.