En un momento dado | El Coutinho que esperaban
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PORTO ALEGRE, BRAZIL - AUGUST 29: Philippe Coutinho takes part in a training session at the Beira Rio Stadium on August 29, 2017 in Porto Alegre, Brazil, ahead of their 2018 FIFA World Cup qualifier match against Ecuador on August 31. (Photo by Buda Mendes/Getty Images)

El Coutinho que esperaban

El tiempo es una criba que nos pone al presente en perspectiva. Que enfoca. Que depura. Un tamiz que nos permite descubrir cadenas de consecuencias alternativas a las que supusimos en su momento. Por ejemplo, al artista Jackson Pollock la crítica más respetada de su época lo vio como la cima del formalismo, el emblema de un arte puro impermeable a condicionantes externos a su propia disciplina. Una pintura que únicamente hablara sobre pintura. Fue el tiempo, sin embargo, el que señaló que a partir de Pollock, no de sus pinturas sino de su gesto -el action painting-, una serie de artistas habían desarrollado una línea de trabajo abierta a todo. Un arte mezclado con el mundo, con la vida. No en vano, Allan Kaprow, considerado como el padre del happening, llegaría a escribir en un ensayo elocuentemente titulado como “El legado de Jackson Pollock”, que “Pollock creó algunas magníficas pinturas. Pero también destruyó la pintura“. En la esfera futbolística, la explosión, dominio y seducción del Barça de Guardiola, llevó a que entre 2008 y 2012 el mundo se preguntara insistentemente qué cambiaría después de aquello. Muchas veces se pensó que el Pep Team quedaría marcado como el origen de multitud de réplicas a escala. Como un primer molde que daría forma al futuro mediante un proceso de imitación. Pasados los años, no obstante, aquel histórico equipo ha cambiado al fútbol, pero no de la forma que creímos. Después de Xavi no ha habido muchos otros Xavis.

En el fútbol europeo la última ha sido una década condicionada por dos tensiones. A un lado la asentada tendencia, ya casi doctrina, de la salida de balón, que en su avance incluso ha modificado la propia concepción de determinadas posiciones. Hoy no se puede ser central ni portero igual que hace diez años. En frente, el presente ha desarrollado una respuesta a tan determinante virtud a partir de las presiones adelantadas. El creciente valor de un inicio controlado de la jugada ha provocado, a su vez, una mayor importancia de la eficacia a la hora de defenderlo. En ambos factores residen dos de la claves de los tan populares esquemas de tres centrales, pues permiten a quienes los emplean superioridad numérica tanto en el primer escalón del juego, como en el último, pudiendo lanzar hacia arriba a los carrileros y dibujar un sistema de pressing con hasta cinco hombres en vanguardia. La salida y la presión son hoy por hoy el verdadero motor de cambio. No sólo en las áreas ha influido el nuevo paradigma, pues hace ya años que el centro del campo atraviesa un proceso transformador por el cual se han convertido a antiguos mediapuntas en los interiores más dominantes de la actualidad. Los madridistas Modric, Isco o Toni Kroos, los casos de De Bruyne o David Silva en Manchester, o ejemplos como los de Rakitic, Ander Herrera, Pjanic, Eriksen o Marek Hamsik, señalan una tendencia. Futbolistas acostumbrados a jugar de espaldas, a girarse, a desplegarse sin espacios y a no perder el balón cuando son acosados, como nuevos inquilinos de una zona que hoy los rivales defienden como antaño se defendían las inmediaciones del área, y que todos quieren poder seguir cruzando.

Philippe Coutinho es hijo de este tiempo. Hasta la presente semana, uno de los futbolistas más determinantes de la Premier League. Un mediapunta, casi un delantero, a quien Jürgen Klopp se propuso acercar al mediocampo y relacionar con el juego. Un mediapunta en quien el FC Barcelona, aparentemente, espera hallar a su próximo gran interior.

En este momento está jugando en el extremo, como 10, pero también puede hacerlo en la posición de 8. Es algo que puede suceder, y tal vez desde ahí gane influencia en el juego y nos permita introducir a otro futbolista ofensivo en ataque. Utilizando su creatividad en el mediocampo seremos más fuertes, seguro. Deberá adaptarse, pero es joven y tiene mucho talento.

Jürgen Klopp

 

No es posible una aproximación al fichaje de Coutinho por el Barça sin detenerse en la figura de Jürgen Klopp. El técnico alemán es quien ha puesto en la rampa de despegue a un verdadero crack. Quien a partir de las condiciones de un virtuoso joven capaz de seducir con un destello y decidir con un golpe de genio, pero también de desaparecer durante largos tramos de los partidos, ha moldeado a una figura constantemente implicada con el desarrollo futbolístico de sus equipos. Klopp ha enseñado a Philippe a ser Coutinho cada día. Su fórmula para lograrlo, e inyectarle en todo momento al Liverpool el contagio de uno de los futbolistas más desequilibrantes de la Premier League, residió en el diseño de un sistema que apenas le ofreciera al brasileño la oportunidad de desconectar. Un mecanismo que le obligaba a estar presente, y en el cual, para constar decisivamente, no precisara exprimir su varita de mago. Salvando todas las distancias, la receta del alemán en la pizarra no estuvo muy alejada de la que en Barcelona ideó Luis Enrique para acercar a Messi al mediocampo, como solución a los déficits del conjunto azulgrana a la hora de crear peligro.

Como aquel Leo que desde el extremo descendía a zonas más propias del interior, y desde las cuales su ocupante original trazaba un recorrido en dirección contraria para alojarse en el extremo, el Liverpool se las ingeniaba para hacer llegar el balón a Coutinho a la izquierda del mediocentro Henderson, al tiempo que Lallana o Wijnaldum pasaban a formar momentáneamente como atacantes. Klopp situó a Coutinho como delantero y, a continuación, lo aproximó al mediocampo. Con tal de que no terminara ahí la cosa, y de ofrecerle los asideros necesarios para que una vez recibido el balón, Philippe siguiera vinculado al conjunto, la segunda aparte del dispositivo consistió en brindarle múltiples opciones por delante como una invitación a su nuevo rol de nexo. Un punta móbil, dos piezas profundas en banda derecha e interiores verticales capaces de aparecer, rodearon cada una de las recepciones de Coutinho. La extraordinaria visión de juego del futbolista y su formidable golpeo harían el resto. Con un sistema a medida y sin la opción de desconectar, Coutinho rompió en estrella. Primero manteniendo su posición inicial como delantero, y posteriormente, cada vez de forma más insistente, partiendo del interior.

*Muévete sobre la imagen con el deslizador.

Del mismo modo que Jürgen Klopp, Ernesto Valverde parece haber proyectado un plan para Coutinho. El crecimiento de su Barça es tan coherente con la llegada del brasileño, que da la impresión de haber crecido teniéndolo ya en sus filas. Línea por línea, las decisiones que ha ido tomando el técnico, ayudan a imaginar un confortable acomodo del jugador a una demarcación de interior izquierdo en la que debe seguir sumando aprendizajes. Empezando por la delantera, y tomando como punto de partida el 1-4-3-3, quizá el esquema de los empleados que de forma más equilibrada puede dar cabida a Coutinho y Dembélé en un equipo con Messi y Luis Suárez, la principal singularidad con la que arrancó el curso el Barça fue la ausencia de un extremo izquierdo claro. Mientras en banda derecha Dembélé, Deulofeu o incluso Aleix Vidal encarnan la figura de un futbolista exterior que abre el campo y genera espacios por dentro, en la izquierda la ocupación de la orilla ha quedado en manos del reparto entre el punta, el interior y el lateral. Las caídas de Suárez, las aperturas de Iniesta y las apariciones de Jordi Alba, han vestido un perfil izquierdo aparentemente vacío pero, por eso mismo, libre para todos. Para Coutinho será fácil hallar en esto una invitación para relacionarse con sus dos versiones reds, a modo de cómoda introducción en un ecosistema nuevo.

- Iniesta, interior izquierda ante el Levante, ocupando la banda izquierda del ataque. -

– Iniesta, interior izquierda, ocupando la orilla izquierda del ataque. –

Y es que si en ataque la puerta abierta a Philippe tiene que ver con una vía liberada para la ascensión, en el mediocampo su rampa de despegue será el intercambio de alturas entre ambos interiores que ha llevado a cabo Valverde. Si en el Barça de Luis Enrique fue el interior izquierdo el acompañante más próximo a Busquets, al tiempo que el derecho escalaba para intercambiar la demarcación con Messi, esta temporada es Rakitic quien suele guardar la posición casi en línea con el mediocentro, como trampolín para que Iniesta lleve su influencia al pico del área rival. Ese es el espacio natural de Coutinho, donde su imaginativa capacidad de desborde, su visión para el pase y su devastador disparo a puerta, hallan el contexto perfecto, formando junto a Messi la parte superior de un cuadrado que sitúe en la base a Busquets y a Ivan Rakitic. El papel que ha estado desempeñando el croata como escudero posicional de Sergio, y el peso que le ha hecho ganar Valverde en la circulación, es otro punto a favor de la adaptación del ex el Liverpool, pues potencia a Busquets a la hora de asumir una nueva jerarquía administrando el cuero. Coutinho, que es un futbolista conectado con el juego pero no un gestor del mismo, tendrá en el canterano quien le descargue de la tarea. No será su único aliado en esta cuestión, pues el ahora ausente Samuel Umtiti ya desarrolló antes de lesionarse un rol importante moviendo la pelota a la izquierda del pivote, casi como un interior izquierdo en la base de la jugada actuando por detrás del verdadero ocupante de la demarcación.

- El espacio que el pase atrás de Jordi Alba regala al interior izquierdo del Barça.-

– El espacio que el pase atrás de Jordi Alba regala al interior izquierdo.-

La otra gran necesidad de Coutinho para adaptar su fútbol actual al interior del Barça, es poder desplegarse cerca del balcón del área. El ritmo endemoniado y la verticalidad del Liverpool de Klopp se lo permitieron en Anfield, pero en Barcelona, jugando en un equipo de tempos más calmados en pos de un mayor control, esa posibilidad deberá correr a cuenta de Leo Messi y Jordi Alba. El argentino y el catalán dan forma en el líder de Primera División al automatismo que, además de resultar el más peligroso y productivo de toda la Liga, es también el camino más sencillo que encuentran los culés para hacer que los rivales corran hacia su propia portería. Que las defensas se giren, den la espalda a su mediocampo y agranden la distancia que los separa de la línea medular. Beneficiario del envío de Messi, no a la espalda de la defensa como hace Jordi Alba sino detrás del mediocampo, o recibiendo el pase atrás del lateral catalán una vez éste ha limpiado con su desmarque el pico del área, Valverde tiene ya en su actual libreto un mecanismo para situar a Coutinho arriba. Junto al desplazamiento vertical de Umtiti y Sergio Busquets, una de las vías más atractivas para activar al carioca allá donde más amenaza.

Es un jugador que pienso que nos puede aportar muchas cosas. Se relaciona bien con el gol, da asistencias y es un futbolista que creo que en cuanto a la construcción del juego nos puede ayudar mucho. Puede jugar tanto interiormente como exteriormente, en este sentido tiene cierta versatilidad y nosotros lo podemos aprovechar. Desde luego es un fichaje importante. Esperamos ayudarle y que nos ayude mucho.

Ernesto Valverde

También su aclimatación en el otro sistema que ha empleado el Barça durante los primeros meses de competición, el 1-4-4-2 con rombo en la medular, se intuye más o menos simple. Además del encaje como interior izquierdo esbozado hasta este punto, un esquema con cuatro centrocampistas dibujaría en la pizarra la verdadera posición natural de Coutinho: la mediapunta. Cubiertas sus espaldas con otros tres futbolistas, opciones por delante a las que alimentar desde el pase, y una posición de partida favorable para explotar su vínculo con los últimos metros, el Barça replicaría la figura que hoy representa Paulinho, la de un medio que por detrás de los puntas mantenga una relación muy estrecha con la producción efectiva de goles. Entre tantos y asistencias, este curso Coutinho ha generado un gol por partido disputado, un promedio que en la liga inglesa sólo supera su compañero de equipo Mohamed Salah. Además, en comparación con Paulinho, Philippe sí posee herramientas para ejercer de conector con la parte de arriba, lo que a priori debería disminuir la necesidad de que sea Messi quien pierda metros para hacerlo, como sí sucede cuando es el ex del Guangzhou quien corona el rombo blaugrana.

Como añadido debe ponderarse la posibilidad de ver a Coutinho formando como delantero de banda, pues al fin y al cabo así ha sido empleado más a menudo tanto en la selección brasileña como en su anterior equipo. Escorado al costado, agradece el juego a pierna cambiada, ya que le permite una mejor orientación para cargar su golpeo, y una salida más natural enfilado el camino del área. No obstante, con Brasil el acomodo que le ha dado Tite es en banda derecha, como foco de juego y atenciones alternativo a Neymar Jr. Dado que por el momento Valverde ha preferido en esta zona a futbolistas más profundos, y al hecho de que también Messi tenga tendencia a decantarse hacia ese perfil para conducir hacia el centro, el extremo derecho no parece ofrecerle el mismo cómodo encaje, por bien que un desempeño más interiorizado que deje el carril a las subidas del lateral jugaría a su favor. Más apetecible se adivina una ubicación en banda izquierda, la qual, no por ello, estaría falta de cuestiones a las que dar respuesta. En primer lugar porque con un solo extremo en sus planes, para Valverde situar al hombre de cal en la derecha le permite liberar a Messi en ataque y a Rakitic en defensa, y en segundo lugar porque la mayor altura que ha tomado esta temporada Iniesta en comparación a las anteriores, podría provocar que tanto el manchego como Coutinho terminaran deseando los mismos espacios en la corona del área, al tratarse de un delantero con mucha más tendencia a la aproximación que a la profundidad.

Analizado hasta ahora de qué forma puede recibir el Barça acual a Coutinho, cabe preguntarse qué le ofrecerá a cambio el brasileño a su nuevo equipo. Y, sobre el papel, debe responderse que mucho. Del mismo modo que Valverde a nivel táctico parece haber esperado a Philippe dando cuerpo a una posición mixta especialmente indicada para él, también el juego de equilibrios entre virtudes y defectos colectivos asumido por el técnico, da la impresión de haberlo contemplado desde el inicio. El Barça del Txingurri es, sobre todo, un conjunto seguro, que sólo ha encajado un gol en seis partidos de Champions y siete en las dieciocho jornadas de Liga disputadas hasta la fecha. Tal resistencia a las amenazas rivales se explica, en parte, debido al orden posicional que ha suministrado el técnico al equipo, una compostura que apenas tensiona el equilibrio para no comprometer el reparto de piezas sobre el campo. Es un Barça que se pausa más, que con Rakitic próximo a Busquets, y el lateral derecho menos azuzado que el izquierdo, viste menos a la delantera que en otras épocas. Aquellos días en que Messi más ha tenido que retrasar su posición, Luis Suárez se ha encontrado solo, y sus acompañantes, por norma, más que esperar delante han llegado desde atrás. En este sentido, Coutinho es una maquina de generar peligro. Un fuego siempre encendido que sin necesidad de sumar efectivos por delante del balón debería incrementar la amenaza del Barça. Un punto intermedio entre lo que significó la MSN y el rumbo hacia el que Valverde ha hecho girar a la nave culé.

De forma individual o conectando con Suárez y Messi, desequilibrando, a balón parado o probando fortuna con su impresionante golpeo de larga distancia, el brasileño puede representar la figura de un centrocampista con efectos de delantero. Un dos por uno que alargue la manta del Txingurri con tal de que el plan del entrenador llegue más lejos.

LONDON, ENGLAND - AUGUST 06: Philippe Coutinho of Liverpool looks on during the International Champions Cup match between Liverpool and Barcelona at Wembley Stadium on August 6, 2016 in London, England. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

Los otros dos grandes valores que de forma automática puede aportarle Coutinho al Barça, además de su desequilibrio y productividad ofensiva, tienen que ver con la propia evolución del equipo. La salida en verano de Neymar, junto a su capacidad de desborde y su amenaza goleadora, le quitó a los azulgranas una dosis muy considerable de intimidación al espacio. Para los rivales, dejar metros a la espalda cuando se han enfrentado al Barça, ha generado menor intranquilidad los últimos meses que en cursos anteriores. El primer tiempo en el Santiago Bernabéu, ahogada la salida y sin posibilidad de respirar lanzando a un corredor detrás de un balón profundo, puso de relieve que aunque atendiendo a la magnitud de sus jugadores el peligro siempre estará latente, el Barça ha tenido a su disposición menos herramientas para dañar una línea adelantada. Jordi Alba sí lo ha hecho, pero llegando desde atrás una vez el balón ya estaba arriba o, cuanto menos, en zona de medios.

Coutinho no va a ser el futbolista que corra al espacio al encuentro de un balón filtrado, pero sí se trata de un jugador que desde el perfil opuesto a Leo Messi, puede reproducir gracias a su fantástico golpeo alguna de las invitaciones que a menudo lanza el argentino. Futbolistas como Dembélé, Sergi Roberto o Nélson Semedo, que desde la banda derecha tengan la capacidad de desmarcarse sin la pelota, pueden establecer una sociedad con el carioca muy productiva de cara a que el Barça salga sobre la espalda de sus adversarios. Como un cruce de arqueros, los envíos de Messi y Coutinho hacia las esquinas del campo multiplicarán la capacidad barcelonista de diversificar los retos arrojados al rival. Relacionado con la invitación de presionar arriba que la falta de amenaza culé a la espalda puede haber supuesto para determinados equipos, el nuevo fichaje azulgrana debería ser, también, una pieza importante sorteando esos intentos de recuperación adelantada. Su dominio sobre el balón a nivel técnico es sobresaliente, su estatura le permite una mayor protección sobre el mismo, y jugando sin espacios cuenta con la gracilidad en el giro y la firmeza en la conducción para sortear y cortar presiones agresivas. Coutinho dispone de las herramientas para, de un modo u otro, girar a los adversarios cuando éstos pretendan enfrentar al Barça definiendo siempre mirando hacia Ter Stegen.

Del mismo modo que el camino recorrido por el conjunto de Ernesto Valverde este curso parece diseñado para un futuro, y ahora ya cumplido, encuentro con Philippe Coutinho, también las características del nuevo refuerzo se presentan estrechamente vinculadas con los aspectos que afrontará el cuadro del Txingurri en su proceso de evolución. Con el tiempo que dan las victorias, y el margen de un origen todavía muy reciente, el momento para el matrimonio entre el jugador y su nuevo equipo parece muy proclive. Lo estaban esperando.

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– Fotos: Buda Mendes, Alex Livesey y Michael Regan/Getty Images

7 Comments
  • Iniesta10
    Posted at 12:07h, 09 enero

    Me hace mucha ilusión este fichaje, creo que es especial. La adaptación creo que será prácticamente simultanea entre jugador y equipo.

    Además, el hecho de que no pueda jugar champions, y la ventaja que lleva el equipo en liga, le restan presión, tanto a él como a Dembelè, que también creo que se beneficiará mucho con la llegada de Cou.

    Para mi, el mejor fichaje que se podría hacer dada la edad de Andrés y la salida de Ney. un enorme fichaje. Si pudiera jugar la champions, nos convertiría en el equipo favorito para ganarla.

  • Arbmas
    Posted at 17:46h, 09 enero

    Que jugador puede perder mas protagonismo con su fichaje, Paulinho, Dembele o Iniesta?

    • Morén
      Posted at 22:58h, 09 enero

      A corto plazo, al menos mientras el Barça siga vivo en Europa, me imagino a Valverde rotando bastante a estos cuatro jugadores. A priori Paulinho es quien más puede notar su llegada ya que además de rivalizar posicionalmente, Coutinho también aporta esa determinación sobre la portería contraria que viene avalando a su compatriota. Pero, como digo, creo que Valverde usará alternativas de todo tipo y que veremos a Coutinho moverse por varias demarcaciones diferentes.

    • Iniesta10
      Posted at 13:40h, 10 enero

      yo creo que Valverde no se complicará mucho la vida. En liga utilizará a Cou en lugar de Iniesta para darle descanso y tenerlo fresco para la champions.

      No creo que utilice a Iniesta y a Cou juntos, creo que sería perjudicial construir un equipo con los dos teniendo en cuenta que ese mismo equipo no podrá competir en champions. Lo entendería si la liga fuera más ajustada, pero con la diferencia que existe, creo que Cou jugará la liga para no forzar a Andrés.

      • Morén
        Posted at 19:42h, 10 enero

        Pero hay muchos partidos de Liga y pocos de Champions, ¿no crees? Yo creo que “por fuerza” van a tener que coincidir más de una vez. Lo que no tengo muy claro es que vayan a hacerlo ambos como interiores, pero bien partiendo Coutinho desde la delantera o bien coronando el rombo, me extrañaría que no formaran más de una vez de inicio en el mismo once.

  • Alberto
    Posted at 15:57h, 10 enero

    Gran articulo, que ya no sigo mucho este blog y casi olvide el trabajo tan brillante que realizas
    A mi se me sigue antojando complicado imaginar la compatibilidad de messi, suarez, cou y dembele. Esta claro que a nivel ofensivo las posibilidades son infinitas, pero a nivel se equilibrio…me cuesta mucho verlo, debería volverse a posesiones totales y el fútbol ultra posicional y controlado de los equipos de pep…
    También me da pena sacrificar al sorprendente Paulinho y terminar de acabar con mis esperanzas de un Denis suare, triunfal en el barça….
    Luego ya ponernos a pensar en Griezman (que dicen que esta hecho) me parece súper disparatado sin condenar a la suplencia a dembele o vender a suarez….

    • Morén
      Posted at 19:50h, 10 enero

      Muchas gracias, Alberto, a ver si te pasas más a menudo 😀

      A mí me parece que hablando estrictamente de la fase defensiva, no debería haber una gran diferencia entre que el interior izquierdo lo ocupe Iniesta o Coutinho. Hasta ahora, sin balón, el Barça se ha organizado con una línea de cuatro en mediocampo con un jugador en banda derecha que según el momento de la temporada ha sido Deulofeu, Dembélé, Alcácer, Vidal o Rakitic, dos hombres dentro (Ivan/Paulinho y Busquets) y el interior restante en la izquierda. Ahí el tipo de responsabilidad que ha tenido Iniesta ha estado muy medida, y Coutinho creo que también puede adaptarse a ella.

      A Denis es verdad que se le oscurece el paisaje, pero también es cierto que hasta cierto punto Valverde es posible que necesite mantenerlo activado. Coutinho no puede jugar la Champions, y dejar a Denis ya a un lado le restaría una pieza para pelearla a la que ya ha dado uso en Liga. Imagino que Ernesto pondrá cuidado en el hecho de que ganar un jugador para la Liga no se lo reste para la Champions. Distinto es el caso de futbolistas que ya en Liga han tenido poco peso, como por ejemplo André Gomes, que es posible que ahora sí vaya a ver muy cerradas todas las opciones.