En un momento dado | Valverde y la profundidad
Blog, Fútbol, Análisis, Barça, F.C.Barcelona, Guardiola, Messi, Neymar, Piqué, Iniesta, Luis Suárez, Previas, Rivales, Perfles, Jugadores, Planificación, Barça B,
24405
single,single-post,postid-24405,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,paspartu_enabled,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive
BARCELONA, SPAIN - JANUARY 28: Lucas Digne of Barcelona battles for posession with Víctor Laguardia of Alaves during the La Liga match between Barcelona and Deportivo Alaves at Camp Nou on January 28, 2018 in Barcelona, Spain. (Photo by David Ramos/Getty Images)

Valverde y la profundidad

Desde que se sienta en el banquillo del Barça, en pocas ideas ha insistido más Ernesto Valverde que en la de dotar de profundidad el juego de su equipo. En parte consciente de que podría tratarse de un rasgo menos atendido dada la tendencia de la mayoría de futbolistas culés y de la propuesta de control que él mismo propone, y en parte porque lo necesita para desarrollar la presión adelantada que tanto singulariza a sus conjuntos, es algo a lo que se ha referido en repetidas ocasiones desde el verano a la actualidad. Anoche, contra el Alavés, en un partido aparentemente dispuesto para tomar aire antes de los próximos compromisos, es lo que más echó de menos el Barça. La profundidad y a los hombres que habitualmente se la dan.

Para situarse con comodidad y constancia en el último tercio del campo, y establecer desde allí un ataque elevado cercano a la ocasión de peligro y a la activación de la presión, el Barça de Valverde suele manejar varios mecanismos según sea el dibujo elegido por el técnico. Con el 1-4-3-3 y un extremo derecho más o menos homologable, los azulgranas suelen apoyarse en las piezas sujetas a banda por delante del balón para fijar la altura defensiva del rival, atraer a su sistema de contención y servir el pase atrás al compañero que llega de cara. Dado que el extremo reta al lateral contrario en el perfil donde Messi prefiere recibir el balón, además, el cambio de orientación del argentino hacia la entrada al espacio de Jordi Alba a la espalda de la defensa, obtiene una cómoda plataforma de despegue. Por su parte, sacrificado el delantero de banda para dar entrada al rombo en la medular, cobra relevancia la aportación directa de ambos laterales llegando desde atrás, como principales soluciones para abrir el campo y empujar desde las alas al adversario, así como las aproximaciones de Leo Messi a la media con tal de sacar a relucir golpeo hacia los desmarques de los más adelantados.

- El mapa de Semedo y Digne vs el mapa de Sergi Roberto y Jordi Alba. (vía squawka.com) -

– El mapa de calor de Nélson Semedo y Lucas Digne vs. el mapa de calor de Sergi Roberto y Jordi Alba. (vía squawka.com) –

Todo esto, contra el Alavés de Abelardo, al Barça le costó más trabajo del habitual ponerlo en práctica. Inició el partido con una suerte de 1-4-3-3 con la gran novedad de la presencia de Coutinho en banda derecha. Menos extremo que Dembélé, Deulofeu, Aleix e incluso que Alcácer, y menos natural dada su tendencia a relacionarse con la corona del área, el dibujo adquirió tintes de 1-4-4-2 y un funcionamiento en el carril diestro distinto al acostumbrado. El atacante culé más vencido hacia la banda, se relacionaba más directamente con el interior más próximo que con el lateral rival. No sería el brasileño el azulgrana que tirara de su equipo hacia el banderín de córner. Tampoco lo fue Semedo, que bien por los movimientos de un Coutinho por encajar o bien por las dificultades en la lectura de los tiempos de aparición que está mostrando el portugués, influyó muy poco por delante del balón. Así las cosas, con Coutinho buscando un sitio, Semedo anclado en tierra de nadie y un Paulinho que situado como interior más precavido no hizo por dotar al carril de fluidez con balón, la banda derecha produjo poco y ralentizó mucho.

Además, el atasco repercutió en un empobrecimiento de las zonas de recepción de Leo Messi, a menudo tapado por sus propios compañeros, y quien no encontró la misma facilidad que en otras ocasiones para activar su pase hacia la orilla contraria. También Abelardo tuvo mucho que ver en ello, pues al buen trabajo sobre la recepción y la diagonal, sumó la colocación como lateral derecho de Alexis Ruano, un central que no subiría con generosidad la banda, pero que sí sumó centímetros a la hora de cortar el pase elevado hacia la entrada de Digne. Como ocurriera con Semedo en la derecha, también el lateral izquierdo del Barça pecó de conservadurismo posicional, pues aunque se mostró más profundo que su equivalente en el lado contrario, no reprodujo la agresividad e insistencia que acostumbra el carril zurdo del Barça. Si en la relación forjada entre Jordi Alba y Messi a veces es el desmarque quien dibuja el pase y otras el pase el que obliga al desmarque, anoche entre Leo y Digne siempre sucedió lo segundo. Como consecuencia de la escasa profundidad de su ataque, pues, el Barça comprometió la recuperación, dejó a Rakitic demasiado lejos de la pérdida y expuso a la pareja de centrales en transición.

En el dos para dos, los apoyos de Guidetti y las rupturas de un Sobrino que por velocidad dejó en el banquillo a Munir, fueron la culminación de unos contraataques nacidos de la capacidad que tuvo el Alavés de iniciarlos sin haberse girado antes. Defendía mirando hacia Ter Stegen, recuperaba sin sentir el acoso que vienen sintiendo la mayoría de rivales cuando se enfrentan a los de Valverde, y corría por los espacios que los demás ven desde lejos pero no se les permite alcanzar. El éxito del primer tiempo babazorro obligaba al Txingurri a mover ficha, y el cacereño no tardó en hacerlo.

- En la segunda parte, Valverde pasó al rombo con Coutinho en la mediapunta. -

– En la 2ª parte, Valverde pasó al rombo con Coutinho en la mediapunta. –

De nuevo, su intervención mejoró al equipo y dibujó una segunda mitad notablemente distinta y más inclinada a favor de los suyos. Tres fueron las medidas introducidas por el técnico, siendo las más tempranas la entrada al campo de los laterales titulares y el cambio de dibujo. Sergi Roberto y Jordi Alba llevarían a ambas orillas del campo la verticalidad agresiva que suele necesitar de ellas el juego culé, y el paso al rombo situando a Coutinho en la mediapunta sacaría el tapón que en la banda derecha había dificultado a Messi recibir el esférico en ventaja. Con el brasileño en el centro y Sergi Roberto estirando hacia arriba, Valverde rediseñó la parte derecha del mediocampo para que Leo hallara comodidad en sus apoyos para activar el giro, la conducción y el pase.

Ubicado Alba en el lado contrario, esto se tradujo en una renovada amenaza a la espalda de la defensa visitante, en un recurso para girar a los de Abelardo y en la posibilidad de afrontar la recuperación en un mejor escenario. En este sentido, la tercera operación de Valverde consistió en recurrir a Paco Alcácer como segunda referencia en punta, un refuerzo atacante que concentró a la zaga vitoriana en el centro y aclaró, a ambos lados del campo, los recorridos de Roberto, Messi, Alba e Iniesta. El manchego, quizá el azulgrana más inspirado de la noche y, seguro, el más destacado de la primera mitad, ganó los aliados que no tuvo durante el primer tiempo. Unos 45 minutos iniciales que aunaron grandeza, sapienza y talento para construir ventajas que el equipo no era capaz de generarse. De manejar a su alrededor a compañeros y rivales. De atraer, soltar y conducir. Tiene suerte Coutinho de poder coincidir con Andrés, y de poder aprender de él en primera persona.

Artículos relacionados:

 

– Foto: David Ramos/Getty Images

2 Comments
  • Manolo
    Posted at 21:54h, 01 febrero Responder

    Gran análisis, gracias! Crees que en teoría Busquets de por si hubiera sido otra buena opción para resolver los problemas que tuvo el Barça en el primer tiempo? Obviamente Busquets no genera profundidad, pero su calidad de control y pase tal vez hubiera tenido un efecto similar al de cambiar los laterales. Es decir, su calidad requiere menos espacios.

    • Morén
      Posted at 11:31h, 03 febrero Responder

      Y además hace que el juego gane altura, tanto por lo que comentas de que puede tener el balón en zonas donde hay menos espacios, como por cómo tira la línea de la presión. Busquets marca la altura del mediocampo muy arriba, y eso repercute tanto en lo cerca del área que están sus compañeros como en la proximidad de una hipotética recuperación que genere una ocasión de gol.

Post A Comment